Tecnología y ciberseguridad

Proyecto Glasswing: cómo una inteligencia artificial capaz de hackeo obliga a replantear la tecnología global

Anthropic crea el Proyecto Glasswing para controlar una inteligencia artificial con capacidad de hackeo extremo y proteger la tecnología crítica mundial

La empresa de inteligencia artificial Anthropic sorprendió al sector al anunciar que su nuevo modelo, Claude Mythos, no estará disponible para el público general. Sus capacidades de programación y ciberseguridad son tan avanzadas que la compañía considera que su uso abierto podría facilitar hackeos a escala global, según informó EFE.

En lugar de lanzarlo comercialmente, Anthropic creó el Proyecto Glasswing, una iniciativa de ciberseguridad defensiva basada en el acceso controlado a Claude Mythos Preview. Esta red de defensa tecnológica que reúne a más de 40 organizaciones estratégicas —entre ellas Amazon, Apple, Google, Microsoft, Nvidia, JPMorgan y la Linux Foundation— para utilizar esta IA de forma controlada.

Qué es exactamente el Proyecto Glasswing

Glasswing es un ecosistema cerrado de ciberseguridad diseñado para que empresas críticas puedan usar la potencia de Claude Mythos para detectar vulnerabilidades antes que los atacantes. El nombre hace referencia a la mariposa de alas transparentes glasswing, que se oculta a simple vista: una metáfora de cómo esta tecnología busca identificar fallos invisibles para los sistemas tradicionales.

Según EFE, el objetivo es que Mythos actúe como un “radar” de amenazas, capaz de analizar infraestructuras enteras y encontrar puntos débiles que pasarían desapercibidos incluso para equipos humanos especializados.

Por qué esta tecnología redefine la ciberseguridad

Durante las pruebas internas, Claude Mythos demostró una capacidad inquietante: encontrar fallos de seguridad sin intervención humana, más allá de recibir un simple prompt. Entre los hallazgos más sorprendentes (EFE):

  • Detectó una vulnerabilidad en OpenBSD que llevaba 27 años oculta.
  • Encontró un fallo en FFmpeg que no había sido descubierto tras cinco millones de pruebas automáticas en 16 años.
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Anthropic bloquea el acceso a su nuevo modelo de inteligencia artificial por su capacidad de hackeo sin precedentes. Crédito: EFE.

Anthropic bloquea el acceso a su nuevo modelo de inteligencia artificial por su capacidad de hackeo sin precedentes. Crédito: EFE.

Anthropic afirmó que Mythos representa un salto cualitativo en tecnología defensiva: supera décadas de revisiones humanas y millones de tests automatizados. En benchmarks, también rompió récords:

  • 93,9 % en SWE-bench Verified (resolución de bugs).
  • 97,6 % en las olimpiadas matemáticas USAMO.

Estos resultados explican por qué la compañía decidió restringir su acceso: una IA capaz de detectar vulnerabilidades con esta precisión podría ser devastadora si cayera en manos equivocadas.

Reacciones del mercado y preocupación institucional

El anuncio tuvo un impacto inmediato en Wall Street. Según EFE, empresas de ciberseguridad como CrowdStrike y Palo Alto Networks cayeron entre un 5 % y un 11 %, ante el temor de que una IA autónoma vuelva obsoletos los sistemas actuales. Sin embargo, ambas compañías forman parte del Proyecto Glasswing, integrando ya esta tecnología en sus defensas.

Bloomberg y CNBC informaron que el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, y el secretario del Tesoro, Scott Bessent, se reunieron con los directores de los principales bancos estadounidenses para evaluar los riesgos cibernéticos que podría representar Mythos para el sistema financiero.

La administración del presidente Donald Trump considera esta IA una prioridad de seguridad nacional.

¿Por qué Glasswing marca un antes y un después?

Porque redefine el modelo tradicional de ciberseguridad:

  • No es un software, sino una alianza estratégica.
  • No reacciona a ataques: los anticipa.
  • No depende de humanos: opera con autonomía supervisada.
  • No se distribuye masivamente: se restringe para evitar riesgos globales.

Glasswing inaugura una nueva etapa en la relación entre inteligencia artificial, defensa digital y gobernanza tecnológica. La pregunta ya no es si la IA puede hackear sistemas, sino quién controla a la IA que puede hacerlo.