La Inspección General de Seguridad (IGS) publicó las estadísticas del primer trimestre de 2019 respecto de los sumarios de policías y penitenciarios y si bien hubo algunos casos en los que las cifras aumentaron, la cantidad total de procesos disminuyó considerablemente con respecto a 2017 y 2018.
Los datos fueron publicados por la IGS y el titular del organismo, Marcelo Puertas, se mostró satisfecho con los mismos. "El análisis principal es que se está amesetando, seguimos con el mismo ímpetu de control pero está disminuyendo porque se están acostumbrando a que el control es permanente".
En cuanto a los policías, en estos primeros tres meses del año se le inició un proceso sumarial a 99 de ellos, cuando habían sido más de 150 en 2017 y más de 130 en 2018. Respecto de los penitenciarios la cifra es mantiene estable, ya que fueron 17 en este trimestre, contra 19 en 2017 y 16 en 2018.
Las faltas más repetidas entre los policías tiene que ver con la Falta del Régimen de Policía (FRDP), que sucedió en 10 oportunidades, y con la pérdida o robo del arma, lo que ocurrió 9 veces.
"Falta del Régimen de Policía es que no conciben en qué consiste ser policía. Por ejemplo, a un policía le dicen que debe apostarse en determinado sitio a determinada hora, pero se niega porque su horario de trabajo termina en ese horario. Suele pasar que ese policía finalmente va a ese lugar y cuando lo van a relevar, no está, aduciendo que se terminaba su guardia", explicó Puertas.
Eso es una falla ya que la normativa que los regula expresa que están disponibles al servicio las 24 subsiguientes en el primer día de franco, lo cual para Puertas denota algunas dificultades en la formación.
Esa dificultad queda aún más expuesta si se toma en cuenta que la mayoría de los sumariados, con 43 casos, son oficiales Auxiliares de la Policía, es decir, aquellos que están dando sus primeros pasos.
"A los Auxiliares les pasa más que nada eso, el robo o la pérdida del arma y los casos de violencia de género, ya que los policías no son ajenos a la situación social pero acá se presenta con signos de mayor gravedad por el hecho de que son sujetos que están armados", agregó Puertas.
Respecto de los penitenciarios, lo más preocupante son los casos repetidos de abandono de servicio y los de fuga o evasión.
El abandono de servicio tiene que ver con que no se presentaron a trabajar y no dan causa justificada de esa falta al trabajo, mientras que la fuga o evasión justamente con el escape de internos.
En el segundo caso hay dos maneras de analizar la responsabilidad: por dolo, cuando el penitenciario arregla con el interno para que éste pueda escapar, o por culpa, que es cuando el personal comete un error involuntario. En este caso, sucedieron ambas situaciones.
"Son pocas las cantidades de los penitenciarios, y tiene que ver con que hay un poco menos de la mitad de penitenciarios (4.500) que de policías (9.300)", detalló el titular de la IGS.
Sin preocupaciones
Uno de los datos que llamó la atención fue la cantidad de Oficiales Inspectores sumariados, 11 en este primer trimestre. Sin embargo, Puertas se mostró tranquilo al respecto asegurando que el control es hacia todas las jerarquías por igual.
"Nosotros comparamos desde 2015 porque para atrás no hay datos, pero antes nunca se sumarió ni echó a Comisarios Generales y nosotros si lo hemos hecho", dijo Puertas.
Además, explicó que muchas veces puede haber cometido la falta el personal subordinado pero debe haber control del superior a fines de ver qué hace ese subordinado, entonces se sanciona también al personal superior.
Por otra parte, también dijo que no les preocupa que algunas cifras crezcan, porque está directamente relacionado con el control más efectivo sobre el personal.
"No es que a partir de 2016 los policías o penitenciarios empezaron a cometer faltas, sino que antes no había controles ni estadísticas", cerró Puertas.


