En cualquier hogar, los trapos y repasadores de la cocina son usados para limpiar mesadas, secar platos y mantener el orden. Sin embargo, debido al contacto constante con restos de comida, humedad y grasa, también se convierten en un foco infeccioso para la acumulación y proliferación de bacterias, hongos y malos olores.
Un simple lavado no siempre sirve para poder eliminar la suciedad que acumulan estos trapos, y es por ello que siempre se aconseja hervir los mismos en jabón blanco, a continuación te explicamos por qué.
¿Por qué se recomienda hervir los trapos de la cocina en jabón blanco?
Hervir los trapos de la cocina no es solo una costumbre antigua, sino una técnica con fundamento térmico e higiénico. Por ejemplo, la temperatura del agua hirviendo ayuda a destruir eficazmente la gran mayoría de microorganismos y bacterias como la Escherichia coli o la Salmonella, que suelen alojarse en los trapos tras manipular carnes o vegetales crudos.
El calor del agua y la combinación con el jabón blanco afloja y disuelve los aceites y lípidos pegados en las fibras que la lavada normal no logra desprender. Además, el olor a humedad que suele adherirse en los trapos puede eliminarse también con el jabón blanco.
El paso a paso para poder lavar bien los trapos sucios de la cocina es el siguiente:
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Selecciona únicamente los repasadores o trapos de tela de algodón o microfibra apta para calor.
En una olla grande que no uses frecuentemente para cocinar, coloca suficiente agua hasta cubrirlos por completo.
Añade una buena cantidad de jabón blanco rallado de pan, detergente líquido para platos o jabón en polvo. Para potenciar el efecto blanqueador y desengrasante, puedes agregar dos cucharadas de bicarbonato de sodio o un chorro de vinagre blanco.
Coloca la olla a fuego medio-alto y, una vez que el agua comience a hervir, reduce la llama y deja actuar durante 15 a 20 minutos. Puedes revolver suavemente con una cuchara de madera.
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Apaga el fuego y deja enfriar el agua para evitar quemaduras. Retira los trapos, enjuágalos muy bien con abundante agua fría para eliminar los restos de jabón, escúrrelos y cuélgalos inmediatamente al sol para un secado óptimo.
En pocas palabras
- Hervir trapos: Destruye eficazmente bacterias y hongos que proliferan por contacto con comida y humedad.
- Beneficios del jabón blanco: Ayuda a disolver aceites, lípidos y elimina el olor a humedad de las fibras.
- Método de limpieza: Hervir los trapos en agua con jabón blanco durante 15-20 minutos, enjuagar y secar al sol.





