Preparar conservas de alimentos en frascos es una antigua costumbre con enormes beneficios para la economía del hogar y una oportunidad para conocer de dónde viene aquello que consumimos y cómo fue preparado.
Muchas veces compramos frascos o botellas con tapa a rosca (o también con tapa a presión) que pueden traer una pequeña goma pegada en el interior. Hoy te cuento qué significa este plástico, cuál es su función y te dejo algunos consejos para limpiar los frascos antes de envasar.
¿Qué significa y para qué sirve la goma en las tapas de los frascos?
Muchos frascos de vidrio o botellas, sin importar si las tapas son de cierre a rosca o con cierre de corona, suelen traer en su interior una goma de color rojo o blanco.
Seguramente alguna vez te has preguntado qué significa esta goma o si cumple alguna función importante. Este plástico o anillo de goma se llama sellador o liner.
Cuando calentamos los frascos para esterilizarlos, ya con los alimentos dentro, el aire y el vapor del interior se expanden y buscan salir. La goma funciona como una junta elástica que genera un efecto vacío.
Esto evita cualquier fuga por donde podría ingresar aire del exterior y el efecto vacío genera ese ruido tan característico al abrir frascos, un indicador de que la conserva ha estado correctamente cerrada.
Al evitar el ingreso de aire en el interior de los frascos, la goma también evita que ingresen microorganismos, bacterias, levaduras, hongos y esporas peligrosas que pueden alterar los alimentos y ocasionar enfermedades de transmisión alimentaria (ETA).
Como si fuera poco, la goma se encarga de absorber la presión que se produce al cocinar los frascos. Esto evita que el frasco reviente o que la tapa metálica se deforme permanentemente.
Además de saber qué significa y por qué es importante, hay que tener en cuenta su vida útil y durabilidad. Las tapas de los frascos se pueden reutilizar un par de veces, pero no son eternas. La goma se seca, endurece y deforma con el tiempo.
Guía para limpiar los frascos antes de usarlos
Lavar, limpiar y esterilizar los frascos de conservas antes de utilizarlos es muy importante para eliminar el polvo, las bacterias, esporas y hongos que pueden contaminar las conservas.
- Primero hay que limpiar los frascos con abundante agua, jabón y una esponja nueva. Utiliza un cepillo para llegar al fondo.
- Puedes colocar los frascos en el lavavajillas o lavarlos en una olla con agua hirviendo para esterilizarlos completamente. Coloca trapos y repasadores en el fondo de la olla.
- Para limpiar las tapas, lo mejor es usar una solución de agua y alcohol.







