Si eres de esas personas que buscan opciones sostenibles para cuidar tus plantas, te sorprenderá saber que uno de los desperdicios que siempre desechas en tu cocina, podría convertirse en tu mejor aliado: el agua de legumbres.
Cuando cocinas legumbres como lentejas, garbanzos o frijoles, es común que deseches el agua de la cocción. Sin embargo, este líquido tiene propiedades que podrían transformar la salud de tus plantas. En lugar de tirarlo por el desagüe, podrías estar aprovechando una fuente de nutrientes que beneficiará a tu jardín.
Incluye agua de legumbres en tu jardín
Cuando cocinas legumbres, el agua absorbe nutrientes esenciales como potasio, fósforo y pequeñas cantidades de nitrógeno, todos ellos fundamentales para el crecimiento saludable de las plantas. Pero este no es el único beneficio.
No solo ayuda a reducir el desperdicio de agua, sino que también permite enriquecer el suelo de manera natural y sin necesidad de fertilizantes químicos, que no son amigables para el medioambiente.
Si te interesa probar este método, deberías regar las plantas del jardín con este agua una vez a la semana. Con el paso de los días, notarás cómo tus plantas agradecerán la presencia de las legumbres en su crecimiento.
Otra alternativa para el jardín
Otro método casero para aportar nutrientes a las plantas del jardín es preparar un abono con lentejas. Para eso necesitas, dos litros de agua, 250 gramos de lentejas, un atomizador y una licuadora.
Debes mezclar un litro de agua con las lentejas y licuar hasta que la consistencia quede en un líquido semiespeso. Luego, cuando tengas tu preparación, cuela y vacía el resultado en un recipiente y disuelve en el litro de agua que tienes de sobra.
Finalmente, utiliza un atomizador para que la aplicación del abono casero sea mucho más sencillo y pueda esparcirse por toda la planta.



