En la mañana del Jueves Santo, el Corredor Internacional se vio invadido por turistas mendocinos que viajaban a Chile a pasar este fin de semana largo. El tránsito se hizo fluído en el paso fronterizo durante las primeras horas de la mañana, por la habilitación de varias cabinas externas.
Pero esta tranquilidad duró hasta el mediodía, cuando el flujo de vehículos aumentó exponencialmente, por lo que hubo que poner en marcha un plan de contingencia, demorando a los autos en Uspallata.
Después de algunas horas de confusión, largas colas y esperas que en algunos momentos llegaron a las tres horas, el tránsito comenzó a normalizarse después de las 16 y casi que no hubo esperas a la hora de hacer los trámites para pasar a Chile.
Para este viernes se espera una jornada mucho más tranquila en la Alta Montaña, que comenzará a complicarse en las primeras horas del domingo, cuando los miles de mendocinos comiencen con la operación retorno.
