Cuando pensamos en el término harina, la mente nos traslada de inmediato a la cocina, a recetas de panadería o a preparaciones de repostería casera. Sin embargo, existe un secreto a voces entre los expertos en paisajismo que está revolucionando la forma en que cuidamos el jardín.
Sucede que, si tenés un árbol limonero en casa y notás que le cuesta florecer o que sus limones se caen antes de madurar, la solución definitiva está en la harina de huesos.
Harina de huesos, el fertilizante ideal para tu árbol limonero
Este producto, elaborado a partir de un proceso de cocción, calcinación y molienda de restos óseos de origen animal, se ha convertido en el mejor aliado para quienes buscan una producción masiva, sana y completamente natural en su limonero.
En concreto, este es el encargado directo de estimular la floración y el enraizamiento. Permite que el árbol genere más brotes florales y retenga la energía necesaria para sostener los frutos en crecimiento.
Fortalece las paredes celulares de los tejidos de la planta, previniendo enfermedades, aportando resistencia frente a plagas comunes y evitando que la corteza de los limones se agriete antes de tiempo.
La aplicación es sumamente sencilla. Se debe esparcir el polvo alrededor del sustrato del limonero, manteniendo una distancia prudencial del tronco principal para evitar quemaduras o acumulaciones de humedad indeseadas en el cuello de la raíz.
Luego, con a ayuda de una pequeña pala, se integra suavemente con los primeros centímetros de tierra y, acto seguido, se realiza un riego abundante. El riego activará la liberación paulatina de los nutrientes en el suelo.
El momento ideal para hacer este truco
A pesar de que internet está lleno de tutoriales caseros para fabricar este abono triturando restos en el hogar, los especialistas recomiendan adquirir las presentaciones comerciales específicas para jardín.
El momento perfecto para añadir esta harina es justo al inicio de su temporada activa de crecimiento (primavera) o inmediatamente después de que caigan las flores y asomen los primeros microfrutos.




