La muerte de un trabajador del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) cerca del mediodía de este miércoles causó consternación entre sus compañeros. Y derivó en el cierre por duelo, en medio de la reestructuración del organismo decretada por el gobierno nacional.
Ernesto Carreras, de 62 años, trabajaba en la oficina de Archivo, una de las sujetas a los cambios por la administración libertaria. Y, con más de 30 años de antigüedad, estaba cerca de iniciar el trámite para su jubilación .
Su deceso ocurrió luego de una reunión entre trabajadores y autoridades del INV sobre los alcances del achique, que volverá a ser tratada por el Congreso este jueves.
Si bien minutos después del hecho una ambulancia del Servicio de Emergencia Coordinado (SEC) se hizo presente para asistirlo, fue en vano. Y hasta entrada la tarde todavía personal de la Policía Científica intentaba reconstruir las circunstancias de la muerte.
Hora complicadas en el INV
El hecho ocurrió luego de una reunión entre los empleados y el vicepresidente del INV, Abel Chiconi.
La reunión terminó con el compromiso del vice del INV de volver a encontrarse el viernes 22 con los trabajadores para intentar despejar la incertidumbre sobre el futuro de los puestos laborales.
El día del nuevo encuentro no es casual, ya que el jueves 21 debe tratarse en la Cámara de Senadores la derogación del decreto 462. Justamente la norma que dispone el cierre y achicamiento de distintos organismos estatales, entre ellos el INV.





