La mona Cecilia está coqueteando con otros dos chimpancés más, además de Marcelino, con quien formó pareja apenas llegó de Mendoza al Santuario Natural de Simios de Sorocaba, en Brasil.
“Cecilia gusta de interactuar con Luke, un varón adulto que es su vecino de recinto, y hace de todo para llamar su atención”, indicaron las veterinarias Camila Gentile y Juliana Kihara, a cargo del cuidado y el estudio de la chimpancé de 22 años, que fue trasladada del ex zoológico de Mendoza al santuario brasilero en abril de 2017.
Las profesionales le dieron este informe a Proyecto GAP, un movimiento internacional cuyo objetivo es cuidar de las garantías y derechos básicos a la vida, a la libertad y a la no tortura de los grandes primates no humanos (chimpancés, gorilas, orangutanes y bonobos).
Las profesionales indicaron además que “otro vecino con el que Cecilia interactúa, es Martin. Recientemente se mostró muy interesada por él y ellos permanecen varias horas interactuando por la ventana”.
Pero Cecilia sigue compartiendo su lugar con el primer chimpancé con el que se relacionó. “Continúa conviviendo con su compañero Marcelino, que gusta mucho de ella y está siempre cerca. En algunas ocasiones en que hubo que separarlos momentáneamente, ambos se preocuparon el uno del otro y Marcelino llega a vocalizar para llamarla”, dijeron las veterinarias.
Con 12 años de edad, Marcelino es un chimpancé nacido en el mismo santuario.
Según el equipo del santuario que acompaña a Cecilia, ella está muy bien de salud y se encuentra totalmente adaptada a la vida en ese lugar.
“Ella se alimenta muy bien y le gusta varios tipos de frutas y hojas. Otro punto positivo es que Cecilia presenta varios comportamientos naturales de la especie, que evolucionaron mucho desde que ella llegó, pues al principio ella se mostraba muy apática y ni siquiera vocalizaba como los otros chimpancés”, concluyeron.

