Ofrece seguridad, rapidez y menos costos

Metrotranvía en Las Heras: gran aceptación del servicio en la primera semana

Tres palabras sintetizaron todo: velocidad, ecología y economía. El lunes pasado comenzó a funcionar el ramal del Metrotranvía hasta Las Heras y hasta los cálculos más optimistas fueron superados por la rápida aceptación del servicio, que tiene como “punta de vía” la estación Avellaneda, aledaña a la calle homónima del departamento norteño.

La obra se vio demorada por la expropiación de un asentamiento que había en ese extremo del recorrido y donde había dudas respecto a la reacción de este conjunto de familias. “Todo funciona normal y con gran conformidad de los usuarios”, que va en aumento, según explicó el inspector de la empresa, Leonardo González.

Máxima seguridad

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El servicio tiene como horario de salida de la última dupla las 23.38, y si alguien tenía algún tipo de temor, rememorando escenas de películas de la década del '70 sobre inseguridad en el Metro neoyorquino, eso es infundado. Existe una guardia permanente de la Unidad Policial Metrotranvía, con presencia policial en las unidades y las estaciones o apeaderos, con 24 efectivos en el recorrido, sumado a la vigilancia de más de 200 cámaras en las estaciones, y las varias cámaras internas de cada vehículo. Todas las imágenes son monitoreadas desde el Control Central, situado en Luzuriaga, Maipú, que también tiene a su cargo la red semafórica y los cambios de vías.

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"El servicio arrancó trabajando con total normalidad desde el lunes, y ha tenido gran aceptación de la gente. Respecto a vandalismo, no ha habido ningún caso, a lo mejor alguna travesura normal de niños que han puesto una piedra sobre los rieles, obviamente sin consecuencias", explicó González, mientras esperaba la dupla (así llaman a los dos vagones que integran un tranvía) que partiría a las 21 desde la estación Avellaneda.

El periodo del día donde más afluencia de pasajeros hay es en el horario de entrada y salida de las escuelas, con un número que varía entre los 150 a 200 usuarios en cada unidad.

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"La gente está contenta, puede llegar a pleno centro en menos de diez minutos, y en total, el recorrido hasta Gutiérrez (el otro extremo de vía) se hace en 45 minutos, algo impensable para el servicio de micros", aclaró el inspector, que agregó que "a esta hora es menor la cantidad de gente que va al centro, ya que el flujo es al revés, trayendo de la ciudad a todos los que cumplen en su trabajo horario de comercio".

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El tramo nocturno que hizo el autor de esta nota, de Las Heras a calle Juan B. Justo de Ciudad (estación Mendoza), se hizo en forma muy veloz, con apenas cinco pasajeras que subieron en el parador Independencia. El sistema de semáforos demostró su funcionalidad y eficacia.

Allí los pasajeros se mostraron muy contentos de contar con este tipo de transporte, que está cambiando la fisonomía y costumbres de los habitantes del Gran Mendoza.

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