Pandemia

Mendoza: el protocolo de prácticas religiosas afectan al judaísmo y al islamismo

A mediados de mayo el Gobierno Nacional flexibilizó la cuarentena por la pandemia de coronavirus (excepto en Capital y Gran Buenos Aires), respecto a la posibilidad de permitir las actividades religiosas. Por esto se elaboró, junto a la Secretaría de Culto, un protocolo para regularlas. En los principales lineamientos, se establece un limitadísmo número de personas en los templos, el insoslayable uso de tapabocas, y el mantenimiento de la distancia social. También se determinó un horario -de 9 a 16, y aquí es donde otras religiones, como la islámica o judía, se ven afectadas para sus actividades tradicionales.

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Tanto la comunidad judía como la árabe islámica tienen fuerte presencia en Mendoza, y UNO entrevistó a dos referentes de cada religión para conocer su postura sobre estas normas.

Tanto el rabino Fabián Zaidemberg, como el presidente del Centro Islámico de Mendoza, Ahmed Musa, coincidieron en que la regulación se hizo más pensando en el culto católico que en los demás.

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Los cinco rezos del Islam y la coincidencia con el horario

Ahmed Musa dejó en claro que si bien está de acuerdo con las normativas gubernamentales para evitar el contagio del coronavirus, en muchos de los puntos no les resultan compatibles a la religión musulmana. "Respecto al rezo, nosotros tenemos cinco rezos: Uno es antes que salga el sol; uno al mediodía; a la media tarde, después que se entra el sol, y a la noche. O sea que los horarios de nuestros rezos no coincidirían en nada con el protocolo establecido", explicó el referente de la comunidad islámica.

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Además del horario, hay más puntos discordantes, y Musa le detalló: "Hay otro detalle. Nosotros cuando vamos a rezar, tenemos que hacerlo hombro con hombro y pie con pie. Porque Dios nos dice: "recen de esta forma, porque si ustedes dejan espacio entre uno y otro, se mete el diablo y no los deja rezar". A nosotros no nos sirven este tipo de protocolos para efectuar nuestras reuniones", expresó.

La visión islámica sobre la pandemia

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Sin embargo, el musulmán, representando al Sheik Mohamed Al Hassan, Imán del Centro Islámico Árabe de Mendoza, explicó la visión de su religión respecto a la pandemia. "Está establecido en el Islam desde hace 1.400 años respecto a cómo se maneja una pandemia. El Profeta daba tres consejos: Apenas uno se levanta, lo primero que tiene que hacer es lavarse las manos; porque dormido no sabe por dónde se pasan las manos.
Lo segundo que recomendaba era: lavarse las manos antes de comer y después de comer. Esto lo decía porque cuando uno está en pandemia y va a ingerir alimentos, tiene que estar con las manos limpias. Y cuando termina, tiene que tener las manos limpias agradeciéndole a Dios por la comida que le ha dado. Lo otro que decía, era no salir de su casa", detalló Musa.

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"El Profeta agregaba una cosa más: Si conocés que hay una pandemia en otro lugar, no vayas a ese lugar. Y si la pandemia está donde vos vivís, no salgás de tu casa. Nuestra religión dice que una peste es algo que sucede, una prueba que Dios le manda a la humanidad, y que la fe que uno puede tener y el cumplimiento de los ritos religiosos era lo que le daban la tranquilidad de espíritu a cada uno, y que Dios sabía quién se iba a contagiar y quién no", informó Ahmed.



Respecto a como lleva a delante la comunidad musulmana sus ejercicios espirituales, Ahmed Musa expuso: "Nosotros tenemos dos maneras de comunicarnos con la comunidad y con los que no lo son. Tenemos un Whatsapp del Centro Islámico, informativo, nosotros ponemos la información, pero no se le puede contestar y es cerrado. Pero paralelamente, tenemos una cuenta de Facebook. Donde todo lo que va en ese Whatsapp va en el Facebook para que sea abierto", concluyó

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La visión del judaísmo

Fabián Ariel Zaidemberg es el rabino de la comunidad judía de Mendoza, y compartió la postura de su gente sobre las restricciones por la pandemia.
"Hay protocolos que permiten alguna reunión sinagogal, o algún tipo de reunión comunitaria. Hay dos cosas: primero el límite de gente; luego el del uso de los barbijos, de los controles y demás. En tercer lugar hay un factor que a nosotros como judíos nos afecta, como a cualquier otro, es decir, si alguien quiere hablar conmigo a nivel personal, o charlar, totalmente estoy a disposición- hoy hasta podemos ir a charlar a un bar- también podemos hacerlo por Zoom", dijo.

"Respecto a encontrarnos a rezar, yo tomé la determinación, por sentido común, que el protocolo del gobierno, que entiendo que es correcto, a nosotros no nos sirve para abrir la sinagoga, porque el horario de 9 a 18 impiden algunos momentos donde nos encontramos que se hacen desde las 19 en adelante, como el Shabat. Podríamos encontrarnos el sábado a la mañana, pero sólo podríamos venir los que tienen el DNI correspondiente a ese día, terminado del 5 al 9", ilustró el rabino.

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"Esto del DNI es correcto y está justificado, pero no permite que sea de utilidad para poder abrir la sinagoga y encontrarnos para el servicio del Shajarit, que es el rezo matutino del jueves y el sábado a la mañana, o el Kabalat Shabat del viernes a la noche. Esto sumado a que el viernes sólo podrían venir los que tienen el DNI del 1 al 5. Es un lío". expresó Zaidemberg.

Para explicar cómo lleva a cabo su función religiosa, el joven rabino informó que no todo es negativo en estas circuntancias: "Desde hace tres meses que estamos haciendo los rezos vía Zoom o vía Facebook, con infinidad de cursos e infinidad de actividad. Hemos hecho más de 30 servicios donde hasta participa gente de Estados Unidos, Colombia, Brasil, diferentes provincias de Argentina. También se suma alguien de España, alguno de Israel. O sea, se convirtió en algo inclusivo e internacional. Esto permitió incluso que familias se reencontraran a rezar a pesar de estar en distintos países o ciudades. Mis padres, por ejemplo, que viven en Buenos Aires, y no eran de ir mucho a la sinagoga, ahora están presentes en el 95% de las veces. Realmente es maravilloso", manifestó positivamente sobre las herramientas cibernéticas actuales.

Para concluir, el rabino Zaidemberg dejó en claro la postura comunitaria respecto a las medidas de los gobiernos nacional y provincial: "Como comunidad, estructuralmente, respetamos a rajatabla la cuarentena, tenemos el club y la escuela cerrada, porque sabemos que hay que cuidarse uno mismo para cuidar al otro. Después, en lo individual, cada uno hará los líos que quiera. Pero la comunidad respeta las normas, que están para respetarse. Yo soy abogado, y sé que el principal sentido del derecho es que las normas deben ser cumplidas", finalizó.