Una a una van cayendo las últimas barreras que acorralaban a la mujer o la circunscribían a un mundo pequeño, de ciertas actividades, y el resto le era vedado: pertenecía al hombre. Dentro de la gastronomía, el papel del sommelier, viene a la mente con la figura de un hombre, que tastevin y sacacorcho en mano, ejerce junto a la mesa del comensal su tradicional tarea de cata. Sin embargo, esa imagen es anacrónica, ya que el título de Mejor Sommelier de Argentina, le vuelve a pertenecer a una mujer: Valeria Gamper, quien se consagró este miércoles como ganadora de la edición 2019, luego de tres intentos anteriores.
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De cara al Día Internacional de la Mujer -que se celebra este domingo- nada mejor que este logro de una incansable trabajadora de perfil bajo, que más allá de haberse titulado como sommelier en el Centro Argentino de Vinos y Espirituosas (CAVE), no le hizo cara fea a ponerse camarera o bachera cuando fue necesario. El festejo puede hacerse brindando con el mejor vino, elegido por la mejor sommelier: Valeria.
La propia porteña de 35 años, contó al programa Hora Libre, que se emite en la tarde por Radio Nihuil, como es el concurso en sí: "Primero se hace un examen teórico, sin público, donde te hacen una hora y media de preguntas. Después se evalúa una cata técnica de dos vinos, que puede ser una en tu idioma y otra en inglés o francés".
"Luego tenés que hacer la evaluación descriptiva, y llegar a la conclusión más acertada. Después viene reconocimiento de destilados u otra bebida distinta al vino, prueba de servicio, y este año incorporaron una cata de café a ciegas. De ahí los mejores puntajes pasamos a la final. En la final hicimos una prueba de servicios, más venta de productos, más justificación, maridaje, y reconocimiento de personalidades. Fue bastante divertido", recordó risueña.
Una historia de trabajo y empeño
Respecto a sus inicios como sommelier, la también docente de su especialidad recordó: "Yo empecé estudiando Hotelería, y dentro de la Hotelería, me inicié en Gastronomía, lo que es alimentos y bebidas. Ahí tomé contacto con el vino. Supe que atrás había algo más que una bebida. La gente se emocionaba con el vino, y comenzó a sonar en mi cabeza la palabra sommelier, y luego comencé a estudiar sommelier. Fue bueno estudiar antes Hotelería y Gastronomía. Fue una súper escuela y está bueno que haya sucedido así", dijo.
Valeria se inició en la gastronomía entrando por la puerta chica. Comenzó a trabajar en el hotel Four Seasons, donde hizo de camarera y hasta bachera. Pero allí descubrió su amor por la gastronomía y decidió estudiar y crecer. Una vez recibida del CAVE, en 2014, emprendió un camino de aprendizaje, viajando a Europa y conociendo viñedos. Luego retornó a Buenos Aires y comenzó a crecer en nuestro medio en una profesión que hace de los sentidos la principal herramienta.




