Un policía y guardia de seguridad que prestaba servicios en distintos sitios de Sudáfrica, se hizo famoso por convertirse en un asesino serial que sorprendió a toda la comunidad. A este personaje, Sybrand Jacobus Lodewikus van Schoor, más conocido como Louis van Schoor, se lo denominó "el asesino del Apartheid", quien luego de ser detenido y juzgado, fue condenado por siete homicidios y otros dos intentos frustrados.
Sin embargo, este asesino serial le confesó años después a un periodista que siguió su caso, que sus crímenes fueron más de cien, pero esta información nunca pudo ser confirmada.
Van Shoor, quien había nacido en 1951, aprovechaba el poder de portar arma por ser policía y mataba a sus víctimas, quienes eran sospechosos de cometer distintos delitos. Esos crímenes se produjeron entre 1986 y 1989, en pleno "Apartheid", un sistema de segregación racial que se implementó en Sudáfrica entre 1948 y 1994, que fue impuesto por los colonos europeos para mantener el control sobre los nativos africanos.
Este asesino serial había sido contratado como guardia de seguridad en la ciudad de East London después de haberse desempañado como oficial de policía y entrenador de perros policía.
Al comenzar su nuevo trabajo su trabajo, van Shoor monitoreaba los locales con las cámaras de seguridad y portaba un arma silenciosa de bala expansiva calibre 9 milímetros que usaba en caso de que alguna persona le parezca sospechosa de cometer algún hecho delictivo.
La mayoría de las víctimas de este cruel personale eran hombres negros y, en ese sentido, se comenzó a sospechar que sus asesinatos estaban motivados por motivos raciales. En ocasiones de ser sometido a alguna investigación, van Schoor lo negaba al afirmar que les disparaba a ladrones y que "sólo hacía su trabajo".
Este guardia de seguridad finalmente fue detenido, y luego de un juicio fue condenado a 20 años de prisión por siete asesinatos y dos intentos de homicidio.
En la prisión de Fort Glamorgan, un guardiacárcel aseguró que van Schoor se comportaba como un "prisionero ejemplar" y demostraba cualidades de liderazgo por lo que era muy respetado por los otros internos.
Al cumplir 12 de los 20 años de prisión a los que había sido condenado, Van Shoor fue puesto en libertad condicional en 2004.
Como dato particular, su hija Sabrina cumple una condena de 25 años en la misma prisión de Fort Glamorgan por contratar a un sicario para asesinar a su madre en 2002.
Una vez que salió de la cárcel, este múltiple homicida mantuvo un perfil bajo y en pocos meses consigruó trabajo como capataz de ganado.
Para sorpresa de quienes lo conocían, en 2024 van Shoor debió ser internado en un hospital local por presentar una infección en la pierna y el 25 de julio del año pasado murió debido a complicaciones causadas por una infección.




