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Lautaro, el joven bombero que le salvó la vida a una mujer

Lautaro Yedro es cadete de un cuartel de Bomberos y salvó la vida de una mujer al realizarle RCP en plena calle

Lautaro es un adolescente del cuartel de Bomberos Voluntarios de El Peligro, de Hudson. Su protagonismo aún es reconocido al realizarse maniobras de reanimación a una mujer que se desmayó en plena calle. En una admirable maniobra, el cadete de Bomberos de 15 años le salvó la vida a la mujer ante la mirada de muchas personas que pasaban por el lugar.

Se trata de Lautaro Yedro, integrante del cuerpo de Bomberos Voluntarios de El Peligro, quien hace apenas un mes se encontraba en el negocio de su mamá, ubicado sobre la avenida Mitre, de esa localidad bonaerense.

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El adolescente que se define cadete del Cuerpo de Bomberos, escuchó gritos provenientes de la calle y se asomó para ver qué ocurría. Allí fue que se encontró con una mujer tendida en el suelo y a su hijo a un lado, pidiendo auxilio.

Sin dudar un segundo, Lautaro inmediatamente salió a la vereda y la asistió. Al comprobar que no tenía signos vitales, comenzó a realizarle reanimación cardiopulmonar (RCP). Casi al instante, efectivos policiales arribaron a la escena y continuaron con las maniobras, pero la víctima seguía sin reaccionar.

Lejos de rendirse, el joven volvió a intentar luego del esfuerzo de los efectivos y logró que la mujer volviera en sí. Para ese momento, una ambulancia había llegado al lugar, por lo que los médicos la trasladaron hasta el hospital donde permaneció internada.

"Queríamos contarles algo que nos llena de orgullo como institución, y nos demuestra que lo que hacemos realmente tiene sentido. En el día de la fecha el cadete Lautaro Yedro le realizó RCP a una señora que perdió los signos vitales en la via pública", contaron en las redes sociales los compañeros del cuartel sobre Lautaro Yedro.

"Gracias a su rápido y valiente accionar la señora fue trasladada por la ambulancia con vida. Felicitaciones Lautaro y gracias por representar tan bien a todo el 272", terminó el texto que acompañaba la foto de Lautaro.

Queríamos contarles algo que nos llena de orgullo como institución, y nos demuestra que lo que hacemos realmente tiene sentido.En el día de la fecha el cadete Lautaro Yedro le realizó RCP a una señora que perdió los signos vitales en la via pública. Gracias a su rápido y valiente accionar la señora fue trasladada por la ambulancia con vida. Felicitaciones Lautaro y gracias por representar tan bien a todo el 272.

De acuerdo a los voceros, el hijo de la mujer se acercó días después de lo sucedido hasta el cuartel para agradecerle a Lautaro por la ayudada brindada y el hecho de haber salvado la vida de su madre.

https://twitter.com/magariovero/status/1292540369134129152

Contado en primera persona

Ya, lejos de los momentos de tensión que vivió aquella tarde, Lautaro se animó a contarlo sin olvidar detalles.

“De pronto, el ejercicio me salió sin pensarlo. Como si lo hubiera hecho desde siempre”, recuerda. El RCP que había ejecutado sobre muñecos de plástico y en simulaciones con algunos compañeros lo hacía sobre un cuerpo moribundo de una desconocida.

Fueron cinco minutos que parecieron eternos: “Todavía no sé de dónde salió el coraje. Creo que sólo saber que podía salvar una vida era lo que me motivaba. Mientras miraba su cara pálida pensaba que esa señora tendría hijos o nietos que la esperaban y que no podía terminar así”.

Allí estaba Lautaro en su faena de bajar cajones de los camiones de proveedores y acomodar estanterías en el comercio de esa calle con tránsito reducido por el aislamiento que impuso la pandemia. A pocos metros del almacén, está la puerta de acceso a un consultorio donde atienden varios médicos de la ciudad.

Una paciente llegó con un turno equivocado y por eso no pudo hacerse atender. No está claro qué pasó después, pero en un momento se oyeron gritos y pedidos de ayuda. La paciente se había desplomado. En el lugar pasaban algunos vecinos que salían de los comercios y enseguida varios la rodearon, impávidos.

“¡Lauti, tenés que ayudarla!”, reaccionó Yesica, su mamá, que había dejado su lugar en el mostrador atraída por el griterío en la puerta. Allí, el aspirante a bombero percibió un frio seco por la espalda, pero nunca se le cruzó eludir el desafío. En el suelo la paciente, de 75 años, ya no daba señales de vida. En el entorno, todo era un remolino.

Lautaro dejó un cajón con pollos que acomodaba en la heladera, salió del local y con sus brazos abrió la rueda de gente que, sin iniciativa, sólo miraba pasmada. “Nunca había enfrentado una situación así. Nos habían dicho en la instrucción que es mucho más complejo sacar (recuperar) a una persona mayor que a una más joven. Pero esas cosas, en ese momento, ni las pensé. Me incliné sobre la señora y empecé”, recuerda.

“No te sabría decir si estuvo tres o cinco minutos. Pero parecieron eternos. Miraba los ojos de la abuela y me daba terror de que se muriera. Por dentro mientras hacía el ejercicio yo decía 'La tengo que salvar. La tengo que salvar. No se me puede ir', y saqué fuerzas para seguir" “No te sabría decir si estuvo tres o cinco minutos. Pero parecieron eternos. Miraba los ojos de la abuela y me daba terror de que se muriera. Por dentro mientras hacía el ejercicio yo decía 'La tengo que salvar. La tengo que salvar. No se me puede ir', y saqué fuerzas para seguir"

Entonces llegó una patrulla policial y Lautaro creyó que su tarea había concluido. Pero los agentes también quedaron desorientados. El joven bombero miró a la pareja de uniformados y cuando advirtió que no asumían una acción de auxilio sanitario, volvió a echarse sobre la mujer y siguió con el “un, dos tres….¡impulso! Un, dos, tres…”.

“En un momento noté una mínima reacción y eso me dio fuerzas para seguir”, reconstruye Lautaro. A los nueve minutos –el dato quedó constatado en el acta de salud- estacionó la ambulancia del SAME y ya con algún signo vital recuperado se llevaron a esta señora que aún sigue anónima.

Orgullo platense

La Asociación de Bomberos Voluntarios de El Peligro se encuentra activa desde diciembre de 2015, brindando el servicio de emergencias las 24 horas, los 365 días del año, de forma totalmente voluntaria, siendo el único cuartel de Bomberos Voluntarios de La Plata.

Su jurisdicción operativa cubre 104 km2, abarcando Ruta 2, Ruta 36, Ruta 6 y Ruta 53. Cuenta con dos autobombas semi pesadas, una unidad de rescate, una unidad forestal de rápida intervención y una unidad logística, habiendo adquirido hacia fines de 2019 un moderno equipamiento de rescate, único en la región.

Posee un plantel de 35 efectivos de Cuerpo Activo, junto con sus miembros de reserva, auxiliares e integrantes del Consejo Directivo. A su vez, cuenta con una Escuela Infantil de Cadetes, compuesta por 20 chicos y adolescentes quienes encuentran en el cuartel un lugar de contención, promoción de la salud, escolaridad y donde se inculcan los valores humanos que representan a todo bombero.