Cecilia es una mujer mendocina de 41 años, dos hijos de 20 y 24, y desde hace casi dos años es camillera en el Hospital Humberto Notti. Fue la primera en desempeñarse en ese puesto en Mendoza, un trabajo que durante años estuvo asociada exclusivamente a los hombres.
La primera mujer mendocina que es camillera y trabaja en el Notti: "Los límites nos los ponemos nosotras"
Cecilia (41) trabaja en el quirófano del hospital Notti y ocupa un puesto de trabajo históricamente reservado a los hombres
Llegó al oficio por recomendación de un amigo y empezó su formación sin saber del todo qué iba a encontrar.
El primer día aparecieron las dudas, tanto por las exigencias físicas del trabajo como por la convivencia con un equipo integrado hasta entonces solo por varones. Con el tiempo, esas dudas fueron quedando atrás y Cecilia terminó incorporándose al grupo y al área de quirófano.
En ese trabajo cotidiano también encontró una situación particular: algunas niñas y adolescentes se sienten más cómodas cuando es ella quien las traslada. La llaman cuando necesitan preservar su intimidad y Cecilia entendió que su presencia podía aportar algo más que la tarea específica de llevar a un paciente de un lugar a otro.
Una mujer en una tarea de salud reservada a los varones
El ingreso a un ámbito laboral históricamente masculino no fue sencillo. Chechu, como la llaman, sabía que iba a tener que enfrentar dificultades físicas, pero también le preocupaba cómo sería la convivencia con sus compañeros.
Las dudas aparecieron más de una vez. "A veces dudaba de si iba a poder o no, y en ese sentido mis compañeros me alentaron muchísimo”, recordó.
El esfuerzo físico forma parte del trabajo, especialmente cuando debe trasladar pacientes de gran tamaño. En esos casos, Cecilia no intenta resolverlo a fuerza de voluntad.
Así fue encontrando su manera de trabajar: conocer sus propios límites, pedir colaboración cuando hace falta y aprender a resolver cada traslado según las características del paciente.
Una camillera empática con los pacientes
En el Notti, Cecilia trabaja especialmente en el área de quirófano y una parte de su tarea tiene que ver con acompañar a niños y adolescentes en momentos que pueden resultar difíciles para ellos y sus familias.
La experiencia como madre también aparece en su forma de entender ese trabajo.
Para Cecilia, el traslado no consiste solamente en mover a un paciente de un sector a otro. "La idea es que el niño se sienta lo más cómodo posible para que se olvide un poco del mal momento que está pasando”, explicó.
Su presencia adquirió además un significado particular para algunas pacientes. "Saben que estoy y me llaman para que las nenas se sientan más tranquilas. Está bueno porque se cuida su intimidad”, contó.
La vida de Cecilia combina el estudio y el trabajo en el Notti
Mientras trabaja en el hospital, Cecilia cursa el último año de la carrera de Administración Pública. Sus próximas pasantías serán en el propio Notti y, una vez que termine esa carrera, ya piensa en continuar estudiando.
Esa búsqueda aparece también cuando habla de las mujeres que todavía consideran que determinadas tareas no son para ellas. "Son pocas las chicas que se atreven porque ven el trabajo como muy masculino, y no tendría que ser así. Las oportunidades son para todos iguales”, sostuvo.
Su mensaje no se limita al oficio de camillera. "Hay que incentivarlas a todo, no solo al sector de camilleros, sino a cualquier cosa que quieran hacer porque somos capaces de todo”, afirmó.
Y resume su propia experiencia con una frase.
Cecilia todavía tiene más planes. "Los límites nos los colocamos nosotras mismas, y si estoy acá, creo que no tengo límite alguno”, afirmó.
En pocas palabras
- Cecilia, una mujer pionera: es la primera camillera mujer en el hospital Notti de Mendoza, rompiendo barreras de género.
- Doble desafío: enfrentó dudas físicas y de convivencia, pero encontró apoyo en sus compañeros.
- Rol ampliado: brinda contención e intimidad a pacientes pediátricas, además de su labor asistencial.


