Las plantas trepadoras y enredaderas son elementos bonitos para tener en la entrada de casa o en el jardín. Además, resultan útiles para disimular lo que no se quiere enseñar, o bien para vestir una pared o una reja desnuda con follaje verde. Con este toque natural, también puedes conseguir privacidad de tus vecinos.
Es difícil resistirse al encanto de una fachada cubierta de hiedra verde o de una enredadera con flores. Ya sea una glicina colgando en un porche o una hiedra inglesa en una casa de ladrillo, puedes escoger entre una enorme variedad de plantas para decorar el jardín.
Aportan luminosidad a cualquier ambiente y no ocupan demasiado espacio en el suelo, ya que se extienden verticalmente por cualquier estructura que elijas. A continuación, te contamos sobre una planta trepadora que es popular no solo porque atrae mariposas y otros polinizadores, sino también por su fácil cuidado.
La planta trepadora ideal para tener privacidad en casa
La Antigonon leptopus, también conocida como Flor de San Diego, Rosa de Mayo o Corona de la reina, es una maravillosa enredadera parra que puede trepar hasta más de 10 metros de altura si tiene una pared o un muro para sujetarse. Es nativa de los bosques tropicales secos del sur de México y América Central.
Según Picture This, esta planta tiene hojas alternas o espiraladas con flores rosadas o rojizas muy brillantes que se encuentran agrupadas. Tiene un fruto alargado, de color café, sin pelos y generalmente cubierto por los pétalos secos.
En condiciones propicias, esta enredadera trepadora puede florecer durante todo el año y embellecer el jardín de casa con sus hojas grandes con forma de corazón.
Cuidados básicos de la planta
- Necesidades de luz: lo ideal es que esta enredadera se encuentre bajo exposición total al sol. Así se beneficia en términos de salud, crecimiento y capacidad para florecer.
- Riego: esta planta muestra preferencia por la humedad constante sin encharcamiento. Puede tolerar periodos de lluvias fuertes, aunque también sequías.
- Temperatura ideal: tiene una notable adaptación y resistencia a las variaciones de temperatura, aunque en climas de frío extremo puede mostrar un crecimiento ralentizado y decoloración de las hojas.
- Tierra: la planta necesita de un sustrato con buen drenaje, por lo que puedes utilizar tierra de jardín mezclada con arena o perlita. Si la tierra del patio es demasiado densa, agrega compost para mejorar la aireación.
- Poda: si quieres un crecimiento óptimo, lo ideal es podar a principios de primavera o finales de invierno antes de que comience el nuevo crecimiento.





