En el mundo de la jardinería, pocas plantas florecen todo el año. Y dentro de este selecto grupo, solamente una se destaca por tener elegantes flores púrpuras que decoran cualquier rincón del jardín. Hoy te hablaremos de una subespecie de Rosa Icerberg que se caracteriza por exhibir un color único y que te fascinará desde el primer momento.
Esta planta es ideal para principiantes de jardinería, debido a que no demanda cuidados específicos y vivirá a la perfección con una atención mínima como con cualquier otra especie (poda, riego, drenaje y luz).
Se trata de una especie de rosa con mucha floración, motivo por el que produce racimos de flores en múltiples grupos a lo largo de su temporada de crecimiento y se la puede ver florecida todo el año, por lo que estamos ante una planta colorida ideal para la decoración de la vivienda.
Burgundy Iceberg, la planta de fácil cuidado con hermosas flores púrpuras
Según cuenta la experta en paisajismo Connie Moreno Quintana, en diálogo con la revista ‘Para ti’, la Burgundy Iceberg es una planta trepadora que regala imponentes flores de color púrpura oscuro.
La tradicional Rosa Icerberg tiene flores blancas con el centro amarillo y esta subespecie que crece todo el año tiene la misma manifestación: una flor central y muchos pimpollos laterales, explica la especialista, diferenciándose en su color base.
A diferencia de la Rosa Icerberg, la Burgundy Iceberg, es una planta que necesita atención solamente en la poda. Haciendo esta tarea de jardinería correctamente, tendremos flores en abundancia todo el año.
En sintonía, se recomienda pequeñas tareas de mantenimiento, como lo hacemos con cualquier planta. Por ejemplo, asegurar que el suelo esté bien drenado y sea rico en materia orgánica; requiere riegos regulares, pero moderados, por lo que hay que evitar la formación de charcos de agua que indiquen exceso; y garantizarle seis horas de luz solar directa por día.
Respecto a su iluminación, esta variedad con flores de color púrpura va a la perfección en cualquier jardín, pero también se adaptan sin problema alguno a terrazas, balcones y patios pequeños. De hecho, si la tienes en una terraza o balcón, puede crecer hasta dos metros, enredándose por las paredes y rejas que tengas para dividir el lugar del resto de la vivienda.






