El camino hacia el satélite natural terrestre alcanzó un punto de inflexión determinante. La NASA anunció que la misión Artemis II cuenta con una ventana de lanzamiento programada a partir del próximo 6 de marzo. Esta decisión llegó después de finalizar el denominado "ensayo de vestido húmedo", una prueba crítica que consistió en cargar de combustible el cohete Space Launch System (SLS) en la plataforma de despegue y ejecutar la cuenta regresiva casi en su totalidad.
Los preparativos para que la humanidad regrese a la Luna avanzan de manera constante. Tras el éxito de las pruebas en el Centro Espacial Kennedy, los cuatro astronautas designados para la travesía iniciaron un periodo de aislamiento preventivo en Houston. Esta cuarentena de dos semanas busca garantizar la salud de la tripulación antes del histórico viaje. Aunque la fecha del 6 de marzo permanece sujeta a revisiones finales de seguridad, el optimismo prevaleció durante la última conferencia de prensa de la agencia espacial.
Éxito en las pruebas de la misión Artemis
La superación de los inconvenientes técnicos marcó el ritmo de las últimas semanas de trabajo. El primer intento de carga de combustible, realizado a principios de febrero, sufrió interrupciones debido a fugas de hidrógeno. No obstante, los ingenieros instalaron sellos nuevos en las interfaces del cohete, hecho que permitió que el segundo ensayo transcurriera sin filtraciones peligrosas. Durante esta última jornada, el equipo de control completó la cuenta regresiva terminal en dos ocasiones y validó los sistemas de carga y comunicación.
La misión representa un hito social y científico sin precedentes en la era moderna. Por primera vez en más de cinco décadas, una tripulación orbitará la Luna. El grupo de elegidos incluye a Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen. El viaje destaca por la composición de su equipo, ya que será la primera ocasión en que una mujer y un hombre afroamericano participen en una expedición lunar, rompiendo barreras históricas en la exploración del cosmos.
Potencia tecnológica para el regreso lunar
El despliegue técnico para alcanzar la superficie de la Luna asombra por su magnitud física. El cohete SLS, con casi 100 metros de altura, genera una potencia de empuje de 8,8 millones de libras al momento del despegue. La cápsula Orion transportará a los especialistas en un trayecto de diez días que servirá de prueba definitiva para los sistemas de soporte vital. El éxito de esta etapa resulta fundamental para los planes posteriores de la organización.
Si la nave logra circunnavegar el cuerpo celeste y regresar a salvo, los científicos obtendrán los datos necesarios para la siguiente fase del programa. El cronograma actual indica que la misión Artemis III realizará un descenso tripulado sobre la superficie lunar en el año 2028. El objetivo final consiste en establecer una presencia a largo plazo en el satélite, con la intención de convertir ese asentamiento en una parada intermedia para los futuros viajes hacia el planeta Marte.





