La histórica escuela de danzas Chacaymanta, fundada en 1972 en el barrio La Favorita de Ciudad y dedicada a enseñar y difundir el género Vendimia, acaba de ganar un Martín Fierro, en los galardones que por primera vez se otorgan a la disciplina dancística. Sin embargo, a días de recibir el premio, su director anunció el cierre definitivo de la escuela.
La escuela de Vendimia Chakaymanta ganó el Martín Fierro de Danza pero anunció su cierre por falta de fondos
La histórica academia, que difunde las danzas de Vendimia a 4.000 alumnos de toda Mendoza, acaba de ganar un Martín Fierro. Sin embargo no puede continuar
“Nunca pensé que personas del barrio La Favorita pudiéramos ganar un Martín Fierro… y lo ganamos”, dice el director Sergio Magallanes, con una mezcla de emoción y desasosiego. “Pero la situación es muy difícil, y estamos obligados a pensar en el cierre de la escuela de danzas”, lamenta en diálogo con Diario UNO.
Chakaymanta no es solo una escuela de danzas: es una historia que empezó hace más de cinco décadas, en manos de Enrique Magallanes y María Sarabia -padres de Sergio- junto a Teresa Carasa y Antonio Tejada.
Desde los ensayos centrales de la Fiesta Nacional de la Vendimia, en el Teatro Griego Frank Romero Day, surgió este proyecto que buscaba abrir puertas donde no las había. Su nombre, en quechua, significa “de allá”, como un guiño a los orígenes humildes y a la fuerza de las periferias.
Es que la escuela se fundó en el barrio La Favorita de la Ciudad de Mendoza y de allí se expandió por toda la provincia, siendo la única escuela de Vendimia.
Una escuela de danzas para enamorarse de la Vendimia
Por sus aulas -algunas improvisadas en garajes- pasaron más de 6.700 alumnos, muchos provenientes de zonas vulnerables de Mendoza. Aprendieron danzas pero no solo folclore, sino también escenografía, utilería, vestuario y la esencia misma de la Fiesta de la Vendimia.
El domingo 7 pasado, ese legado se hizo visible ante todo el país en la gala de los primeros premios Martín Fierro de la Danza. “Fue increíble… todavía no puedo entenderlo”, recuerda Magallanes sobre la ceremonia de premiación en el Golden Center de Buenos Aires.
Sin embargo, el reconocimiento nacional no cambia una realidad que hace tiempo se vuelve insostenible. Chakaymanta funciona sin fines de lucro, con profesores que trabajan ad honorem, pagando sus traslados, y con un equipo que funciona como familia de padres y directivos que se la rebuscan para diseñar los vestuarios, concretar las producciones de sus espectáculos y hasta otorgar becas a quienes más lo necesitan para enseñarles el arte de las danzas.
El peso económico recae, sobre todo, en el propio director Sergio Magallanes. “La escuela se maneja con el bolsillo de cada uno, principalmente el mío”, explica. “Nos cuesta vivir de la danza, y por eso estamos obligados a pensar en cerrar. Es contradictorio, duele… pero no nos alcanza desde ningún punto de vista”, repite con pesar.
Y la noticia golpea a la gran familia de Chacaymanta: solo en La Favorita hay 300 alumnos, y entre todas las 14 sedes además de talleres distribuidos por la provincia, unos 4.000.
“Los profesores están desgastados… ponen toda su vida en la escuela de danzas y no reciben nada a cambio”, señala Magallanes. “No podemos generar vestuario, becas ni trabajo para los adolescentes. Todo cuesta dinero y no llegamos”.
Las vendimias del último abrazo
Chakaymanta cumplirá sus compromisos de vendimias distritales y departamentales durante el verano. Será, quizá, el último abrazo colectivo antes de un cierre que nadie quiere nombrar pero se siente cercano.
El verano en los barrios es durísimo, porque la gente no se va de vacaciones
“Las temporadas son nuestro fuego. Hay gente que sueña con estar ahí, además el verano en los barrios es durísimo porque la gente no se va de vacaciones; entonces lo tenemos que trabajar sí o sí”, anticipa Sergio. Y la decisión está tomada: después de la Fiesta Nacional de la Vendimia no se abrirán las inscripciones 2026 como viene sucediendo desde hace 53 años.
“Será extraño y doloroso… pero no abriremos”, confirma el director. “No queremos ilusionar a las familias. Este anuncio es para que sepan la verdad”, agrega.
¿Punto final para una historia de danzas e identidad vendimial?
Esta escuela de danzas, la única escuela de Vendimia del país, nació para que niños y jóvenes de los barrios pudieran soñar con un escenario.
Hoy, irónicamente, tras haber conquistado los festivales folclóricos más importantes y haber actuado en el Acto Central de la Vendimia 2025, a días de alzarse con un premio Martín Fierro, la Escuela de Danzas Chacaymanta enfrenta la posibilidad cierta de apagarse.
La escuela, centrada en la identidad de Vendimia, hoy vive su momento más paradójico: los flashes iluminan sus danzas y, al mismo tiempo, su historia amenaza con el final.







