Las imágenes se continúan repitiendo y, lamentablemente, cada vez más seguido. Ya son 8 los trabajadores de la salud que han muerto luego de contraer esta enfermedad.
Cuando se conoció la triste noticia de su muerte, decenas de mensajes se viralizaron a través de las redes sociales exponiendo su gran dedicación al trabajo y su compañerismo.
El último miércoles, desde el sindicato que nuclea a los trabajadores de la salud realizaron un homenaje a los trabajadores que habían fallecido desde el inicio de la pandemia. Con velas encendidas en la explanada de Casa de Gobierno, el sindicato también reclamó por una mejor gestión de los recursos para que no ocurran más "muertes evitables".
Los fallecimientos previos
El 25 de agosto falleció por coronavirus la enfermera Viviana Laura (37), quien era jefa de ese servicio en la Clínica Santa Clara de Godoy Cruz. La profesional era muy querida por sus compañeros y amigos, quienes la despidieron con gran pesar.
El 7 de septiembre murió Susana García, jefa de Enfermería del hospital Sícoli de Lavalle. La mujer había ingresado al hospital El Carmen el martes 1 de septiembre y estuvo internada hasta que falleció. García ejerció como enfermera durante 30 años en el sistema público de salud de la provincia. El gobernador de la provincia, Rodolfo Suarez, envió las condolencias por la pérdida de la profesional lavallina.
Dos días después, el 9 de septiembre, fue Alejandra Barboza, enfermera del hospital Tagarelli de Eugenio Bustos, quien perdió la vida por coronavirus. Tenía 54 años y algunas comorbilidades, por lo que se encontraba en aislamiento, ya que había tenido contacto estrecho con personas infectadas. Su caso llamó la atención porque había sido diagnosticada a fines de agosto y permanecía en su casa. El 5 de septiembre había recibido el alta médica y el 9 debía acercarse al hospital para un control necesario para obtener el alta definitiva. No se presentó y a las horas se constató su muerte.
Nora Caliva, se desempeñaba en la clínica Santa María, de Ciudad. La enfermera había ingresado al sector de cuidados intensivos de esta clínica el 13 de septiembre, y desde ese momento luchaba por vivir. Finalmente el viernes falleció y sus compañeros y amigos la despidieron en las redes sociales.
Viviana Lio Rivas tenía 49 años. Vivi, como le decían sus compañeras y compañeros, era telefonista en el Hospital Central. Trabajó allí durante más de 20 años y pasó por diversos puestos de servicios generales. Sufrió una neumonía y no pudo superarla. Falleció el domingo 13 de septiembre.
Claudio Tapia, era administrativo en el Ministerio de Salud, tenía 45 años y sus antecedentes de salud lo colocaban en una situación de riesgo. Era jefe del Departamento de Coordinación de Legajos Digitales y trabajó 25 años en la administración pública. Tras estar internado en el Hospital Privado, falleció el 10 de septiembre.
Walter Cortez, de 57 años, falleció en el Hospital Central, donde había trabajado durante 33 años como enfermero.




