Aitana Molina tiene 9 años y hay algo que quiere recuperar por encima de todo: su vida de todos los días. Volver al colegio con regularidad, entender los temas nuevos que sus compañeros ya empezaron a estudiar, jugar, salir, correr un rato sin que el cuerpo le ponga un límite y, sobre todo, dejar de pasar buena parte de sus días entre estudios, médicos e internaciones. Mientras se esperan el diagnóstico, su mamá inició una campaña solidaria para reunir el dinero que necesitan para sus medicamentos.
La dulce niña de 9 años que desea volver a la escuela y necesita una medicación que no pueden pagar: "¿Nos ayudan?"
Aitana Molina tiene una pancreatitis crónica severa, problemas para tragar y una afección pulmonar. Requiere tratamientos y su mamá inició una campaña

Aitana tiene 9 años y necesita una medicación que la obra social le niega hasta que se conozca el diagnóstico definitivo.
Fotos: gentilezaSu mamá, Daiana Lucero, sabe que para una nena de esa edad cada una de esas cosas parece pequeña. Pero para Aitana se transformaron en enormes.
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La niña atraviesa un cuadro de salud complejo que todavía no tiene un diagnóstico definitivo. Por el momento, los médicos determinaron que tiene una pancreatitis crónica severa, insuficiencia pancreática severa y disfagia con líquidos y semisólidos, por lo que necesita tratamiento fonoaudiológico. También presenta bronquiectasias en los pulmones y recibe medicación respiratoria.
El problema más urgente, ahora, es otro: necesita una medicación vinculada con su afección pancreática y su familia no puede afrontar el costo.
Por eso Daiana decidió hacer algo que jamás imaginó que tendría que hacer: pedir ayuda.
“Con todo el dolor del mundo, con mucha vergüenza, porque la verdad es que nunca me imaginé tener que hacer esto”, cuenta la mamá.
La niña que necesitan dinero para la medicación y quiere volver a la escuela
La familia vive en el barrio 20 de Julio, en Las Heras. Son siete: Daiana, su marido y sus cinco hijos. Él trabaja como empleado de comercio. Ella suele trabajar de manera informal, pero en este momento prácticamente tuvo que dejar de hacerlo para acompañar a Aitana a los controles, estudios y consultas médicas.
“Tenemos cinco hijos, alquilamos, pagamos impuestos y ahora solamente es lo que cobra mi marido. Yo en este momento no puedo estar trabajando por el tema de los turnos y los estudios de Aitana”, explica.
La situación se volvió todavía más difícil porque la pequeña tiene antecedentes de internaciones constantes, todas registradas en el Hospital Pediátrico Humberto Notti. La última fue reciente: recibió el alta el viernes pasado.
Pero salir del hospital no significó que los problemas terminaran.
Aitana continúa necesitando la medicación que, por ahora, no está recibiendo. Su mamá cuenta que ha tenido fuertes dolores abdominales, hinchazón y episodios de materia fecal con sangre. Ante esa situación, consultó nuevamente con los médicos.
“La doctora me dijo que hasta que no tenga su medicación lamentablemente va a estar pasando por esta situación”, relata Daiana.
Y en el medio aparece una espera que para la familia se hace interminable.
La escuela que espera a Aitana, la niña que necesita medicación
Los médicos consideran que Aitana tiene una pancreatitis crónica severa y necesita recibir el tratamiento, pero la obra social no autoriza la medicación porque todavía no existe un diagnóstico definitivo de fibrosis quística. A su vez, desde el hospital le explicaron a la familia que no pueden hacerse cargo de esos medicamentos porque la niña cuenta con obra social.
Así, mientras unos esperan un diagnóstico para autorizar el tratamiento y otros señalan que no pueden proveerlo por la existencia de esa cobertura, la familia quedó en el medio.
El estudio genético para fibrosis quística ya comenzó a arrojar resultados. Según explicó Daiana, recientemente se conocieron las mutaciones, pero el resultado definitivo puede demorar entre dos y tres meses.
“Quieren sí o sí el resultado de fibrosis quística para poder darle la medicación. Mientras tanto, hasta que no esté ese diagnóstico, no se la van a dar”, sostiene.
La mamá decidió entonces recurrir a la solidaridad.
La campaña tiene un objetivo concreto: reunir $3.415.893 para comprar toda la medicación que Aitana necesita en esta etapa. No importa el monto. Daiana insiste en que cada aporte puede acercarlas un poco más al objetivo.
“Entre todos podemos lograrlo”, expresa en el pedido que comenzó a circular.
Pero además de juntar dinero, la familia pide algo que no cuesta nada: compartir la campaña para que llegue a más personas.
Daiana asegura que cada avance será comunicado y que, si es necesario, también podrán mostrar los comprobantes de la medicación comprada para garantizar transparencia a quienes colaboren.
Una nena dulce y divertida que ama jugar y pasear
Detrás de los estudios, las internaciones y las recetas hay una nena que sigue intentando ser una nena.
Aitana es dulce, divertida, extrovertida y muy amorosa. Le gusta compartir, jugar, salir a pasear y hacer actividades. También le encanta ir al colegio. Y justamente la escuela es una de las cosas que más está extrañando.
Las numerosas consultas médicas y los estudios hicieron que acumulara faltas y no pudiera asistir con la regularidad que quisiera. Cuando vuelve, se encuentra con contenidos nuevos que no siempre puede seguir.
Hace pocos días se lo dijo a su mamá con frustración: “Mamá, hay tema nuevo y yo no lo entiendo”.
Para Daiana, escucharla fue un golpe. Porque conoce perfectamente a su hija y sabe cuánto se exige.
Aitana es de esas chicas que sienten que un 10 es la nota esperable. Tanto que hace poco sacó un 8 en una prueba y volvió llorando a casa. “No había sido un 10 como ella está acostumbrada”, cuenta su mamá.
Ahora esa exigencia se mezcla con algo mucho más difícil: tener que recuperar contenidos mientras su cuerpo atraviesa un proceso que todavía nadie pudo terminar de explicar.
A veces, además, ni siquiera puede hacer las mismas actividades que otros chicos de su edad.
Corre, pero llega un momento en que se cansa. En algunas ocasiones, cuenta su mamá, se pone morada. Entonces hay que frenar.
Daiana intenta que Aitana no sienta que todo lo que ocurre a su alrededor tiene que estar condicionado por su enfermedad. Busca otras maneras de jugar, de compartir y de disfrutar para que su hija pueda seguir siendo una niña.
“Es muy valiente, muy valiente mi pequeña. Ha pasado por muchas cosas y nos ha demostrado que es una guerrera”, dice.
El viernes pasado volvió a casa después de una nueva internación. Y aunque ahora está fuera del hospital, la preocupación sigue instalada en la familia.
Aitana necesita continuar su tratamiento mientras espera que llegue el diagnóstico definitivo que permita destrabar la situación con la obra social.
Por eso su mamá salió a pedir una ayuda que nunca quiso pedir.
“Ella es mi fuerza, mi todo”, escribió Daiana al presentar la campaña.
Cómo colaborar con Aitana para que tenga su medicación
Quienes quieran colaborar pueden hacerlo a través del alias ohana.ilove.you.mp, a nombre de Lucero Daiana.
La familia también pide compartir el pedido. Porque detrás de una transferencia, incluso de una pequeña, hay algo que para ellos hoy vale muchísimo: la posibilidad de comprar la medicación que Aitana necesita y acompañarla para que pueda volver a hacer aquello que tanto extraña.
Ir al colegio. Jugar, reírse, salir. Y sentirse, aunque sea por un rato, simplemente una nena de 9 años.
En pocas palabras
- Aitana Molina: Niña de 9 años con pancreatitis crónica severa, insuficiencia pancreática y disfagia, necesita una medicación costosa.
- Campaña solidaria: Su mamá inició una colecta para reunir $3.415.893 para cubrir el tratamiento mientras esperan un diagnóstico definitivo.
- Colaboración: Se puede ayudar mediante transferencia al alias ohana.ilove.you.mp a nombre de Lucero Daiana o compartiendo la campaña.