Una ciudad con tranvías de principios de siglo XX
Lisboa, la capital de Portugal, es famosa por sus icónicos tranvías amarillos, que han circulado por la ciudad desde principios del siglo XX. El más emblemático de todos es el tranvía 28, que tiene un recorrido de unos siete kilómetros y conecta Martim Moniz con Campo Ourique, y atraviesa algunos de los barrios más pintorescos, como Alfama, Graça y Baixa.
Su recorrido serpenteante por calles estrechas y empinadas ofrece una vista privilegiada de la arquitectura y el paisaje de esta ciudad europea, así como también de sus estrechas calles, amplias plazas y avenidas. A bordo, el traqueteo del tranvía y la sensación de moverse a través del tiempo hacen que este viaje sea inolvidable.
Estos tranvías fueron fabricados a principios del siglo pasado y, aunque han sido renovados, conservan su estructura original de madera y latón. Son pequeños, con capacidad limitada, lo que los hace aún más especiales. Además del tranvía 28, el tranvía 12 y el 15 son otras opciones interesantes, siendo este último el más utilizado para llegar a Belém, donde se encuentran la Torre de Belém y el Monasterio de los Jerónimos.
Cuánto cuesta y cómo compro un ticket para subir al tranvía de la ciudad
El billete de tranvía en esta ciudad de Portugal se puede comprar al conductor al subirse y se paga en efectivo. Además, se puede comprar una tarjeta de transporte de Lisboa, como la 7 Colinas o Viva Viagem, que solo tendrás que validar al subir al tranvía.
El boleto cuesta 2,90 € y es el mismo para cualquiera de las líneas. Para más información, ingresa al sitio web de Carris, Companhia Carris de Ferro de Lisboa, una empresa de transporte público de pasajeros de la ciudad.



