El 28 de marzo de 2004 Santiago cumpliría tres años y aún estaba viviendo en un hogar del Estado. Pero la suerte, el destino y el amor lo llevaron a que su adopción se concretara dos días antes, cuando conoció a quienes iban a ser sus padres, Marcela y Sergio y a su hermano mayor: Hernán.
Entonces, su cumpleaños de 3 años no ocurrió dentro de un hogar de Amas Externas, como se conocía en ese entonces a las familias sustitutas, sino que llegó cuando él ya era oficialmente parte de la familia Funes.
La historia de Santiago habla de las adopciones con finales felices, pero no siempre estas historias "fluyen" con tanta cadencia. En este aspecto, Santiago opinó que el tiempo es un factor fundamental.
Su testimonio formó parte de la intervención del Gobierno provincial en el Congreso Mundial de Justicia con la Niñez, que se realizará en junio en Madrid y que ya tuvo una instancia previa en Buenos Aires.
Del encuentro participaron, además de Santiago, la ministra de la Suprema Corte de Justicia, Teresa Day y funcionarias del área de Niñez del gobierno provincial.
Una historia de adopción que comenzó con un cumpleaños feliz
Cuando Santiago llegó a la familia Funes, todos se pusieron a organizar un cumpleaños en tiempo récord: tenían dos días para alquilar el pelotero y llenarlo de amigos y familiares. y así sucedió.
"Mi mamá me contaba que en aquel momento a mi me brillaban los ojos por todo lo nuevo", contó Santiago y la foto que compartió con Diario UNO de aquel día no deja lugar a dudas: sus ojos rebosaban de felicidad.
En este sentido agregó que "por esto yo les digo a todas las personas que están en el camino de la adopción, que no tengan miedo a adoptar niños grandes, no solo bebés. Ellos también están esperando encontrar una familia".
La relación de Santiago con sus padres y su hermano fue casi la de "amor a primera vista", pero cuando esto no sucede, hay que buscar los por qué. Uno de estos motivos es que los procesos de adopción son demasiado largos y esto para un niño pequeño puede ser crucial. Entonces, mientras más rápido se pueda adoptar a un niño o niña, más se acorta ese tiempo de incertidumbre para ellos, que puede marcarlos para siempre.
Romper el estigma de ser adoptado "de grande"
Santiago, quien ahora tiene 24 años y estudia Ingeniería en Sistemas de la Información en la UTN, egresó con honores de la escuela secundaria técnica Ingeniero Krausse, siendo abanderado.
"Soy el más tranquilo de mis hermanos, y con esto yo lo le digo a mi mamá un poco en broma que rompí el estigma de ser adoptado de grande". Contó que ha escuchado más de una vez decir que los niños que no son adoptados desde bebés resultan problemáticos. "Mi propia historia demuestra que no".
Santiago tiene muy buena relación con su hermano mayor, Hernán y también contó que tiene una hermana menor, Chiara. Los tres son hijos adoptivos del matrimonio de Marcela y Sergio y en su caso, él optó por conocer su expediente para completar parte de su identidad. Su mamá lo acompañó en todo ese proceso.
La participación de Mendoza en el Congreso de Justicia con la Niñez
La provincia participó en la antesala del 5° Congreso Mundial sobre Justicia con la Niñez, con sede en Buenos Aires, donde se destacó por su política de acogimiento familiar y por la voz de un joven que compartió su testimonio.
En representación de la provincia de Mendoza, autoridades judiciales y gubernamentales participaron del encuentro nacional preparatorio del 5° Congreso Mundial sobre Justicia con la Niñez, que se realizará en junio en Madrid. El evento se llevó a cabo en Buenos Aires bajo el lema “Diálogo intergeneracional”, y tuvo como eje la prevención de la violencia hacia niñas, niños y adolescentes, promoviendo su participación como protagonistas.
Mendoza fue una de las provincias invitadas a exponer sus políticas en la materia, con especial énfasis en el sistema de adopción y acogimiento familiar. Estuvieron presentes la ministra de la Suprema Corte de Justicia, María Teresa Day; la subsecretaria de Infancias, Adolescencias y Juventudes, Verónica Álvarez Ocampos; y la coordinadora del programa “Yo Creo”, Eugenia Guglieri.







