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Irrigación defendió la legalidad del uso del agua de la Cascada del Arroyo San Isidro

En las últimas horas, circulan en las redes sociales notas periodísticas de vieja data que carecen de información real sobre el estado jurídico del uso que se hace de la Cascada del Arroyo San Isidro.

Frente a esta situación, el Departamento General de Irrigación emitió un comunicado en el que asegura que esos posteos solo “generan confusión” y por lo tanto decidieron aportar datos reales que confirman que ese curso de agua tiene una cascada por un salto que hay en el lugar, y se han empadronado a 8 usuarios, que pagan en función de la superficie que tienen.

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Ese empadronamiento se hizo en 2014 y a criterio de la actual conducción del organismo, cuyo titular actual es Sergio Marinelli, “está bien hecho y cumple con los requisitos legales y técnicos”.


Además, en el escrito Irrigación explicó que “hacer obras para conducir el agua hasta la superficie irrigada es algo frecuente y busca evitar las pérdidas por infiltración. Si el propietario las gestiona previamente y son aprobadas, son lícitas. En cualquier cauce de la Provincia sucede lo mismo”.


A continuación, el comunicado completo:

“Ante notas periodísticas de hace por lo menos 2 años, que están circulando ahora en las redes sociales de una forma en la que generan confusión acerca de la "cascada" del Arroyo San Isidro, desde el Departamento General de Irrigación aportamos información real.

Se trata de agua de dominio público, razón por la cual está empadronada con el Código de Cauce correspondiente, al igual que todas las propiedades que hacen uso de este recurso. Por lo tanto, pagan un canon en función de las hectáreas que tiene cada usuario empadronadas.

Ese curso de agua tiene una cascada por un salto que hay en el lugar, y se han empadronado a 8 usuarios, que pagan en función de la superficie que tienen. El código de cauce es 1855.

Ese empadronamiento se hizo en el 2014, en la gestión del ex Superintendente José Luis Álvarez. Fue realizado con efecto retroactivo a 2002, y a criterio de la actual conducción de Irrigación está bien hecho, cumple con los requisitos legales y técnicos.

Hubo un proceso judicial previo al empadronamiento entre Dalvian SA e Irrigación, posteriormente Dalvian desistió de continuar, aceptó ser empadronado y pagar.

Actualmente se hacen inspecciones periódicas y a fines de 2018 Irrigación multó a Dalvian SA por comenzar una obra en el lugar sin aprobación previa.

Hacer obras para conducir el agua hasta la superficie irrigada es algo frecuente y busca evitar las pérdidas por infiltración. Si el propietario las gestiona previamente y son aprobadas, son lícitas. En cualquier cauce de la Provincia sucede lo mismo.

En varios lugares de la Provincia se generan arroyos provenientes de vertientes y es común la presencia de saltos y/o cascadas, y éstos escurrimientos superficiales son empadronados para distintos usos”.

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