El piloto y astronaura de la misión Artemis II de la NASA, Victor J. Glover habló con el medio Ars Technica y dejó unas declaraciones inquietantes tras su regreso a la Tierra: “Hay algo que no estoy listo para hacer público”.
"Hay algo que no estoy listo para decir al público": la declaración de uno de los astronautas de Artemis II
Victor Glover, piloto de Artemis II hizo una declaración inquietante del momento más crítico: cuando regresaban a la Tierra
Su testimonio puso el foco en la compleja fase de reentrada a la atmósfera de la nave Orion, uno de los momentos más delicados de toda la misión. El astronauta, con experiencia previa en vuelos espaciales, relató cómo vivió esos minutos finales tras completar el viaje alrededor de la Luna.
Durante la entrevista comentó que llevaba tres años pensando en este momento específico, y lo definió como una fase extremadamente exigente a nivel técnico y psicológico. "Cuando se regresa desde la estación espacial, las naves lo hacen a casi 20.000 km por hora. Pero regresar desde la Luna implica una velocidad de casi 40.000 km por hora”, detalló.
Esa velocidad extrema genera condiciones críticas durante el ingreso a la Tierra. Se produce un calentamiento del aire alrededor de la cápsula que puede llegar hasta los 2.000 grados centígrados. Además, el ángulo de ingreso también resulta determinante para evitar una tragedia. Tenía que ser una inclinación exacta, que en este caso fue de -6°.
Las declaraciones del astronauta
Glover comentó que el comportamiento real de la nave superó las simulaciones que habían realizado en la Tierra. Explicó que la nave Orion tenía mejores sensasiones, y menos amplitud en los controles. Además, destacó que el sistema integrado funcionó con mayor precisión de lo esperado, lo que refuerza la confianza en futuras misiones del programa Artemis.
El momento más crítico fue cuando la cápsula comenzó a atravesar la atmósfera terrestre y aparecieron llamas. “Cuando empezaron las llamas, pensé: ‘Eso es grande. ¿Se supone que debe ser tan grande?’”. A pesar de la intensidad, aseguró que la estabilidad visual era una señal positiva para los pilotos.
Mientras explicaba el proceso, el astronauta hizo una pausa significativa al recordar un instante concreto: “Y luego hubo un punto... hay algo que no estoy listo para decir al público todavía”.
Esta afirmación generó interés e inquietud en el mundo, como en la comunidad científica y aeroespacial sobre posibles fenómenos aún no divulgados, o incluso sobre la experiencia de regresar a la Tierra.





