La triste historia que mostró su cara más dura en 1982 es una larga sucesión de acontecimientos que tuvieron inicio en 3 de enero de 1833. Aquel día, fuerzas británicas embarcadas en la Fragata Clío, y al mando de John James Onslow desalojaron a la guarnición argentina de las Islas Malvinas. En presencia del Teniente Coronel José María Pinedo fue izada la bandera británica y arriada la nacional, que luego le fue entregado a Pinedo, quien no pudo ofrecer combate, y así se inició la usurpación vigente hasta nuestros días, con la breve pausa que significó la recuperación temporal argentina desde el 2 de abril hasta el 14 de junio de 1982, tras la derrota nacional en la llamada Guerra de las Malvinas. Nuestra Nación sigue reclamando en forma permanente los derechos soberanos sobre el archipiélago austral.

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Luego de la Revolución de Mayo, iniciada el 25 de mayo de 1810, después de un tiempo los españoles residentes en el archipiélago sureño se retiraron, quedando sin autoridades las Malvinas. Recién en 1820 el gobierno de las por entonces llamadas Provincias Unidas realizó el primer acto de soberanía enviando a la fragata Heroína, al mando del coronel estadounidense Daniel Jewett, a tomar posesión de las islas. El 6 de noviembre de 1820, Jewett, desde Puerto Soledad, formalizó el acto de posesión de las Malvinas en nombre del gobierno del Río de la Plata. El oficial actuando en nombre del gobierno de Buenos Aires ocupó las islas invocando el principio de uti possidetis. Este principio, según lo entendían los estados latinoamericanos a principios del siglo pasado, definía la soberanía territorial en base a los antiguos límites administrativos coloniales españoles, generalmente rechazados -por conveniencia- por otras potencias europeas y estadounidenses.

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En 1823, en pleno y caótico proceso de organización nacional, el Gobierno de Buenos Aires otorgó una concesión a Luis Vernet para el aprovechamiento del ganado vacuno y el de los lobos marinos de la Isla Soledad y confirmar así la soberanía argentina en el lugar.​

El 10 de junio de 1829 Vernet se estableció oficialmente en la Isla Soledad y fue nombrado Primer Comandante Político Militar en las Islas Malvinas. Bajo el pabellón argentino, se comprometió a hacer cumplir la legislación argentina, cuidar sus costas y los reglamentos de pesca vigentes.

Luego de algunos incidentes con naves estadounidenses (USS Lexington) que asolaban la región, Vernet se dirigió a Buenos Aires para estudiar las acciones respecto a las incursiones británicas y estadounidenses y solicitar apoyo económico al gobierno.

El 10 de septiembre de 1832, el Ministerio de Guerra y Marina nombró por decreto al Sargento Mayor de Artillería José Francisco Mestivier como Comandante Civil y Militar interino de las Malvinas y sus adyacentes. La goleta Sarandí partió de Buenos Aires el 23 de septiembre, bajo el mando de José María Pinedo y llegó a las Puerto Soledad 15 días después.

La usurpación

Ni Estados Unidos, ni la Corona Británica reconocían la soberanía argentina, y luego de varios choques entre marinos de aquellas naciones y las autoridades nacionales, el 3 de enero de 1833 se produjo la invasión británica a las islas.

Las fuerzas patriotas al mando del comandante José María Pinedo era escasas: Fuerzas terrestres: 25 soldados, nueve de los cuales estaban presos por haberse amotinado; y la presencia de la nave ARA Sarandí, armada con 8 cañones pequeños de 8 x 8 libras. Por su parte las fuerza invasoras, dirigidas por John James Onslow contaba con 20 Royal Marines, y el apoyo de las fuerza navales constituidas por la las ​Fuerzas navales: HMS Clio, con 18 cañones: 16 carronadas de 32 libras, y 2 cañones de proa de 6 libras; y la HMS Tyne (28 cañones), que rondaba el archipiélago.

La carta de intimación del comandante británico Onslow hacia el atribulado Pinedo, quien no esperaba la actitud de una nación con la que se estaba en paz y con relaciones amistosas decía:

"Debo informaros que he recibido órdenes de S.E. el Comandante en Jefe de las fuerzas navales de S.M.B., estacionadas en América del Sur, para hacer efectivo el derecho de soberanía de S.M.B. sobre las Islas Falkland [Malvinas].

Siendo mi intención izar mañana el pabellón de la Gran Bretaña en el territorio, os pido tengais a bien arriar el vuestro y retirar vuestras fuerzas con todos los objetos pertenecientes a vuestro gobierno.

Soy, Señor, vuestro humilde y muy obediente servidor.

J. Onslow

A.S.E. el Comandante de las Fuerzas de Buenos Aires en Puerto Louis, Berkeley Sound"

Fuentes: Wikipedia y www.argentina-rree.com