La pizza es uno de los alimentos o recetas más comunes en el mundo, con sus diferentes versiones, sabores, ingredientes y tipos que se adaptan al gusto de cada cultura o país.
El nacimiento de la auténtica pizza se le atribuye a Italia, un país que presume de una gastronomía única y diferente y con razón, ya que vivir la experiencia de probar una pizza italiana cambia completamente la idea que se tiene de este producto. Mi experiencia comiendo pizza italiana en Florencia superó ampliamente las expectativas y te cuento por qué.
La experiencia de comer una pizza italiana auténtica paseando por Florencia
En Italia existen muchas costumbres cuando se trata de comer, momento del día que ven como sagrado, que requiere una pausa y una conciencia para saborear cada ingrediente. Por ejemplo, cuando te sentás en un restaurante italiano, hay que preguntar siempre cuánto cuesta el coperto (cubierto), porque en todos los restaurantes cobran un porcentaje por la mesa.
Cuando vas a pedir una pizza, hay que tener en cuenta varias cosas, no solo la variedad que vas a elegir. Lo primero y principal es saber que las pizzas en Italia no están pensadas para compartir y tiene mucho sentido, aunque por lo general los mozos y mozas entienden que los turistas piden una pizza para dividir entre varios.
De una pizza pueden comer dos personas, pero, a diferencia de las pizzas que comemos en Argentina, una italiana te deja con hambre porque son muy distintas y llenan menos.
Las pizzerías suelen tener los hornos de barro expuestos para que los comensales vean todo. Los chefs amasan y tiran las finas capas de masa por el aire, como se ve en las películas. Muchas pizzerías tienen decoraciones extravagantes; particularmente, yo conocí una decorada con camisetas de futbol y un cuadro gigante de Diego Armando Maradona.
¿Cómo es la pizza? Elegí una pizza marguerita, un clásico napolitano compuesto de una masa muy fina, con bordes gruesos y tostados, una capa de salsa de tomate, queso muzzarela y unas hojas de albaca. Nada más.
Para comer la pizza en Italia hay que tomarla con ambas manos y enrollarla en forma de cono, porque al ser tan fina la mozzarella se cae. No tiene el mismo piso firme que una pizza de molde argentina.
A simple vista es un producto simple, sin tanto adorno, sin jamón, solo queso y salsa. En esa simplicidad hay un equilibrio y, en mi opinión, se confirma el enunciado de que la pizza de Italia es una explosión en el paladar.
Breve historia de la pizza magherita italiana
La pizza margherita nació en Nápoles, Italia, en el año 1889. El pizzero napolitano Raffaele Esposito creó esta variante para recibir a los reyes de Italia cuando visitaron Nápoles.
Cansados de comer alimentos refinados, Humberto I y Margarita de Saboya querían probar un plato popular. Esposito preparó tres variedades, pero la que cautivó en el corazón de la reina fue la que llevaba tomate, mozzarella y albahaca, ingredientes que simbolizaban los colores de la bandera.
En pocas palabras
- Gastronomía italiana: Italia es reconocida mundialmente por su rica gastronomía, arte y arquitectura, con la pizza como uno de sus íconos.
- Auténtica pizza: La experiencia de probar la pizza italiana original, con masa fina y pocos ingredientes, difiere de las versiones argentinas.
- Historia de la Margherita: Creada en 1889 para la Reina Margarita de Saboya, esta pizza combina tomate, mozzarella y albahaca, representando los colores de Italia.



