Argentina tiene en su extensión una provincia cuya ciudad perteneciente se ha caracterizado por saber combinar entre lo clásico y lo moderno. Además de ser un hito en la historia del mundo por su planificación, ha sido una ciudad innovadora en muchos sentidos, pues también es conocida como "Ciudad de las diagonales".
Antiguamente, una de las ciudades innovadoras más importantes de Argentina fue La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires y una de las pocas ciudades planificada desde su origen.
Por qué La Plata se caracteriza por tener tantas diagonales
Las diagonales de La Plata no surgieron por casualidad ni por algo sin sentido, sino que formaron parte de una ciudad planificada detalladamente desde cero antes de fundarse el 19 de noviembre de 1882.
Su diseño, impulsado por el Departamento de Ingenieros bonaerense con un rol protagónico de Pedro Benoit, combinó la cuadrícula que hoy conocemos con un sistema de diagonales y avenidas por tres razones principales:
Primero porque la idea era acortar recorridos y agilizar el tránsito, pues para desplazarse hacia un punto ubicado en diagonal hay que ir en zigzag por calles perpendiculares, entonces las diagonales son vías directas para conectar los distintos sectores del lugar de forma rápida y eficiente.
A fines del siglo XIX se creía firmemente que el diseño de las ciudades tenía que prevenir enfermedades. Por eso, las aperturas diagonales, las avenidas anchas, las plazas y los parques de la ciudad tenían que favorecer la ventilación, mejorar la circulación del aire y evitar el hacinamiento para lograr una Argentina más saludable.
Las diagonales también sirvieron para estructurar la cuadrícula alrededor de puntos vitales: en el centro se encuentra la Plaza Moreno, donde se unen las diagonales 73 y 74, mientras que las demás plazas y parques distribuidos en los cruces funcionan como nodos que articulan toda la ciudad.


