El balotaje es un sistema de segunda vuelta que se da en algunos países entre los dos candidatos más votados en la primera vuelta de una elección, siempre y cuando el que haya obtenido más votos no consiga la diferencia que establece la Constitución Nacional.
En el caso de Argentina, la ley suprema establece en sus artículos 97 y 98 que "un presidente asume su cargo cuando su fórmula ha obtenido más del 45% de los votos afirmativos o por lo menos el 40% de los votos y una diferencia porcentual mayor a 10 puntos con respecto a la fórmula que le sigue en cantidad de votos".
Entonces, si ningún candidato logra esas mayorías “de acuerdo al artículo 150 y 151, se realizará una segunda vuelta dentro de los treinta (30) días en la que participarán solamente las dos fórmulas más votadas en la primera, resultando electa la que obtenga mayor número de votos afirmativos válidamente emitidos”.
Casos de Balotaje en Argentina
En Argentina, el balotaje se implementó luego de la Reforma Constitucional de 1994, pero se utilizó sólo una vez: fue en las elecciones presidenciales 2015, en las que Mauricio Macri fue electo pera ocupar su cargo actual. En esas elecciones Daniel Scioli fue el más votado en primera vuelta, pero no logró alcanzar el 45% de los votos ni llegar al 40% y sacar una diferencia de diez puntos de porcentaje al segundo, que fue Macri. En noviembre de 2016 participaron de la segunda vuelta y Macri obtuvo el 51,34% de los votos.
En 1973, en la elección entre Héctor Cámpora y Ricardo Balbín, debería haberse producido una segunda vuelta ya que según la ley de la época si ninguno obtenía más del 50% debía haber una segunda vuelta, pero Balbín renunció al balotaje luego de que Cámpora obtuviese el 46,5 por ciento. Lo mismo pasó en 2003, cuando la fórmula encabezada por Carlos Menem declinó participar de la segunda vuelta, por lo que se proclamó electo presidente a Néstor Kirchner.



