La advertencia para Mendoza

El último informe de la agencia climática de EE.UU. confirmó que El Niño puede romper todos los récords

La NOAA elevó al 83 % la probabilidad de que el fenómeno supere cualquier evento registrado desde 1950

El Niño, el calentamiento anormal del océano Pacífico que altera el clima en buena parte del planeta, sigue intensificándose y podría convertirse en el más fuerte desde que hay registros comparables. Así lo advirtió el último informe de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), organismo de referencia mundial en pronósticos climáticos. Los Servicios Meteorológicos toman estos estudios de referencia para calcular el impacto de este fenómeno que ya se siente en Chile y de este lado de la cordillera.

Su Centro de Predicción Climática calculó en 83 % la probabilidad de que el evento alcance una intensidad récord entre octubre y diciembre de 2026. Esa chance era del 54 % para septiembre-noviembre y baja al 70 % para noviembre-enero, lo que ubica el pico en los próximos meses.

En Mendoza ya se han visto las primeras consecuencias de El Niño.

En Mendoza ya se han visto las primeras consecuencias de El Niño.

Qué mide el informe

La agencia evalúa la intensidad con el Índice Oceánico de El Niño Relativo (RONI) y considera histórico un valor trimestral de +2,5 °C o superior. Las anomalías puntuales ya son extremas. El indicador Niño 3.4, el más usado para seguir el fenómeno, marca +2,1 °C. La región Niño 3 llega a +3,0 °C y la Niño 1+2, frente a las costas de Sudamérica, a +3,9 °C. Esas cifras no son comparables con el índice trimestral que define la categoría.

El calentamiento también está en profundidad: la NOAA detectó anomalías superiores a +10 °C en sectores del Pacífico oriental y una termoclina más profunda de lo habitual. A eso se suman cambios en los vientos tropicales, más lluvias sobre el Pacífico central y oriental y menos actividad convectiva sobre Indonesia, señales de que la atmósfera acompaña al océano. El organismo estima además una probabilidad superior al 83 % de que las condiciones se mantengan entre fuertes y muy fuertes hasta el trimestre enero-marzo de 2027.

Se trata de una proyección. Alcanzar un récord no está asegurado y deberá confirmarse con las próximas observaciones. Sin embargo, los especialistas toman estos indicadores para trabajar en la prevención y preparar la infraestructura, ante escenarios como los que se dieron en Chile hace una semana.

Los vecinos chilenos ya han sufrido bastante por El Niño.

Los vecinos chilenos ya han sufrido bastante por El Niño.

Chile: más lluvia en la zona central, pero sin automatismos

Históricamente, los fenómenos de El Niño intensos coincidieron con inviernos más lluviosos entre las regiones de Coquimbo y el centro-sur chileno. El pronóstico estacional de la Dirección Meteorológica de Chile ya anticipa lluvias sobre lo normal en parte de la zona central y centro-sur para octubre-diciembre.

Los especialistas piden cautela. El máximo fortalecimiento previsto ocurre entre la primavera y el verano austral, cuando la dinámica atmosférica es distinta a la del invierno. Un Niño muy fuerte no garantiza lluvias intensas en Santiago, Valparaíso o el resto del país, porque también pesan la posición del anticiclón subtropical del Pacífico Sur, los patrones de circulación y el paso de sistemas frontales.

Se cumplió una semana desde el aluvión a unos pocos kilómetros de Santiago de Chile. Hubo heridos y cientos de afectados por los efectos de las intensas lluvias.

Se cumplió una semana desde el aluvión a unos pocos kilómetros de Santiago de Chile. Hubo heridos y cientos de afectados por los efectos de las intensas lluvias.

Mendoza: una primavera bajo vigilancia

Del otro lado de los Andes, el fenómeno comienza a mostrar su mayor intensidad. En la región cuyana, El Niño suele asociarse con más nieve en la cordillera durante el invierno y con más humedad e inestabilidad en primavera y verano. Eso aumenta las chances de tormentas fuertes, granizo y aluviones en el llano, una amenaza para zonas urbanas, rutas y cultivos.

Con ese escenario, el Gobierno de Mendoza aprobó un presupuesto destinado a afrontar las contingencias climáticas. Los fondos apuntan a reforzar la prevención y la capacidad de respuesta ante eventuales temporales, un punto clave en una provincia donde los eventos extremos suelen concentrarse en pocas horas y dejan daños rápidos.

Un contexto que potencia a El Niño

Conviene separar conceptos. El Niño es una oscilación natural del sistema océano-atmósfera que se repite cada pocos años. El cambio climático es una tendencia de largo plazo causada por la acumulación de gases de efecto invernadero.

En un planeta más cálido, la atmósfera retiene más humedad y el océano parte de una base térmica más alta, de modo que un evento natural como El Niño puede entregar lluvias más intensas y más energía a las tormentas. Por eso la lectura prudente a ambos lados de la cordillera no es el alarmismo ni la pasividad: es prepararse con alertas tempranas, mantener los cauces limpios y recursos disponibles antes de que lleguen las lluvias más intensas.

FUENTE: Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos

En pocas palabras

  • El Niño récord: la NOAA proyecta una probabilidad del 83% de que El Niño alcance una intensidad histórica entre octubre y diciembre.
  • Impacto en Chile: se espera un invierno más lluvioso en la zona central, aunque la intensidad del fenómeno no garantiza precipitaciones.
  • Prevención en Mendoza: ante el riesgo de eventos extremos, el gobierno provincial aprobó un presupuesto para contingencias climáticas.
Resumen generado por Thinkindot AI

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