"La sociedad es muy dura con respecto a la discapacidad", aseguran Luciano Michelini y Ana Belén Parra, una pareja de jóvenes emprendedores mendocinos que lideran Luchyana Producciones. Su proyecto nació como un programa de inclusión laboral y ha evolucionado hasta ofrecer proyecciones de cortometrajes locales, cine internacional e italiano.
El proyecto inclusivo mendocino que nació del amor al cine y desafía todas las barreras sociales
Desde hace dos años, este equipo gestiona un ciclo de cine en el teatro Leonardo Favio, superando barreras personales y sociales ligadas a sus discapacidades.
Lucho tiene parálisis cerebral y camina con bastones; según sus palabras, "no le afecta la vida personal, pero va aprendiendo a convivir con la discapacidad". "Creo que tratamos de ir superando las barreras, porque cuando uno tiene discapacidad es muy complicado. A veces las barreras te las generás vos, pero a veces también tienen que ver con cuestiones sociales", aseguró Lucho.
De esta manera y luchando día a día, su labor busca rescatar la tradición cinematográfica de Mendoza y del mundo mientras fomentan debates sobre inclusión para que dejen un mensaje positivo en el público.
¿Cómo comenzó Luchyana Producciones y qué hacen?
Luchyana comenzó con mucho de "prueba y error". Los jóvenes empezaron formando parte de un proyecto de inclusión del Teatro Leonardo Favio y luego les brindaron un espacio para que pudieran proyectar diversos cortos mendocinos. Con el tiempo fueron aprendiendo que no era una "tarea fácil" y además, recibieron ayuda de otros realizadores audiovisuales como Matías Rojo y Mariano Cócolo.
Además, Lucho y Ana Belén aseguran que poder realizar estos proyectos en este teatro es muy importante para ellos, no solo por el amor que sienten por el cine, sino también por el respeto que sienten por la figura del destacado actor, director y cantante mendocino Leonardo Favio.
"Nosotros respetamos mucho el espacio que nos brinda el Teatro, porque allí iba Leonardo Favio. Sentimos que tenemos que mantener y cuidar la historia de ese lugar, respetarlo", aseguran.
Con el tiempo, Lucho y Ana Belén fueron buscando qué otras actividades podían sumar a los ciclos de cine. Por ejemplo, cuando proyectas películas italianas, reciben el apoyo de la Biblioteca de Chacras y llevan profesores de italiano y comenta las producciones en su idioma original.
"Intentamos que las películas que proyectamos tengan un mensaje positivo, que le deje algo a la gente. A veces logramos que vengan los directores de los cortos, y que charlen con el público", explican.
"Siempre decimos que tenemos el privilegio de poder hacer de estar en un espacio laboral y conectados con personas. Sabemos que es un privilegio y hay que respetarlo", dice Lucho. Además, con Luchyana los jóvenes ofrecen servicios de filmación y edición de contenido, y de esa forma pueden mantenerse económicamente.
Pero no todo es trabajo, ya que Luciano y Ana Belén son protagonistas de una hermosa historia de amor. Todo comenzó con una amistad, hasta que los sentimientos comenzaron a mezclarse. Quien dió el primer paso fue Anita: invitó a Lucho a ver "Avatar" al cine un 14 de febrero, Día de los Enamorados. "El cine nos encanta, nos conecta", dice Anita.
¿Cómo disfrutar de las proyecciones organizadas por Luchyana Producciones?
Lucho y Ana Belén aseguran que en el Teatro Leonardo Favio brindan 4 proyecciones al mes, las cuales suelen realizarse los días viernes por la noche.
Por el momento han suspendido las proyecciones debido al mundial, pero en su página de Instagram siempre comparten publicaciones con las fechas, horarios y cortos a proyectar.



