En el extremo sur de América del Sur, el Estrecho de Magallanes se presenta como un territorio de aguas frías y corrientes intensas. Aquí surge la idea de la construcción de grandes turbinas submarinas, capaces de transformar el movimiento del océano en energía limpia.
El país de América del Sur que quiere instalar megaturbinas submarinas y utilizar a su favor una de las corrientes más fuerte del planeta
En el extremo sur de América del Sur, se avanza con un proyecto pionero de construcción de megaturbinas submarinas para aprovechar la corriente
El Estrecho de Magallanes, paso natural entre el océano Pacífico y el Atlántico, es conocido por sus corrientes de marea rápidas. Estas condiciones lo convierten en un lugar especialmente atractivo para la construcción de proyectos de energía marina. Y resposable de llevar este proyecto en América del Sur es Chile.
El país de América del Sur que quiere instalar megaturbinas submarinas y utilizar a su favor una de las corrientes más fuerte del planeta
El proyecto de Chile en el Estrecho de Magallanes consiste en el desarrollo de energía marina a partir de las fuertes corrientes del sur de América del Sur, mediante la instalación de turbinas submarinas. Actualmente no existe un parque comercial operativo, sino una etapa de investigación y medición en la que instituciones como el MERIC estudian con alta precisión el comportamiento de las corrientes para determinar los mejores puntos de instalación.
En paralelo, la tecnología ya ha sido probada en Europa, donde prototipos como la plataforma ATIR han sido conectados a la red eléctrica en Escocia, validando su funcionamiento. El objetivo es que, entre 2026 y 2028, comiencen con construcción e instalación de los primeros parques comerciales en Magallanes, con proyectos que podrían escalar a cientos de turbinas.
Ventajas de esta turbinas submarinas en Magalles
Aunque aún es una energía más costosa que la solar o eólica, su gran ventaja es la predictibilidad, clave para el futuro del hidrógeno verde y la transición energética de Chile.
Entre sus ventajas destacan
- La energía mareomotriz en el Estrecho de Magallanes permite generar electricidad a partir de corrientes que pueden alcanzar velocidades superiores a los 2–3 m/s en zonas de angostura. Con menos turbinas, se puede producir una cantidad relevante de energía en puntos muy específicos del estrecho.
- Otro beneficio de esta construcción es su alta predictibilidad horaria y anual. A diferencia del viento o la radiación solar, las mareas se pueden modelar con décadas de anticipación, lo que permite planificar con exactitud la producción eléctrica y su integración a la red.
- También ofrece factor de planta elevado (tiempo efectivo de generación), ya que las corrientes marinas no dependen del clima diario, sino de ciclos gravitacionales lunares, lo que reduce variaciones bruscas en la producción.
- En términos de infraestructura, las turbinas submarinas requieren menos uso de suelo visible y pueden ubicarse en zonas remotas del estrecho, reduciendo impacto paisajístico y conflictos con comunidades terrestres.
El documento técnico del Ministerio de Energía establece que el Estrecho de Magallanes posee un potencial energético excepcional debido a la velocidad de sus corrientes, particularmente en zonas estratégicas como la Primera Angostura. Sin embargo, la política regional aclara que, a diferencia de la energía eólica, la tecnología mareomotriz aún se encuentra en una etapa de evaluación de factibilidad, ya que los altos costos de instalación y la complejidad operativa en aguas turbulentas representan barreras significativas.






