Francisco es un niño que vive muy feliz con su familia en un puesto de la zona de Ñacuñan, en Santa Rosa, y que gracias a su historia de vida, supo conquistar el corazón de los mendocinos, cuando supieron en una nota emitida en el noticiero de El Siete de su esfuerzo diario para ir a caballo a la escuela, distante a 10 kilómetros de su casa. Francisco contó que su sueño era tener una guitarra porque estaba aprendiendo junto a su padre a tocar este instrumento. Este miércoles fue su cumpleaños, el décimo, y por la solidaridad de muchos televidentes cumplió su sueño, y no recibió de regalo una sino dos guitarras, además de otros regalos.

Un móvil del Canal de los Mendocinos viajó este miércoles hasta la escuela Nuestra albergue Señora del Carmen de Cuyo, en la reserva de Ñacuñán, donde Francisco concurre a cuarto grado, cargados de regalos que fueron donados por los televidentes, además de una torta que mandó la intendenta del departamento, Flor Destéfanis, y otros obsequios de los docentes que encabeza la directora Mariela Ponce. Pero sin dudas la emoción máxima fue cuando Fran recibió las dos guitarras donadas.

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Regalos para Francisco

Una guitarra, la criolla, formó parte por muchas generaciones de una familia de Luján, pero cuando la pareja integrada por Oscar y Miriam vio la nota de El Siete, supo que en las mejores manos que podía estar ese instrumento, era en las de Fran. La otra es una moderna acústica de color negro, y fue donada por un hombre de Godoy Cruz.

Seguramente esta jornada será inolvidable para los alumnos compañeros de Francisco, ya que el festejo fue para todos, y el pequeño Fran hasta hizo dúo con el profesor de música, Nicolás Bermejo para cantar temas folklóricos. También dijo con mucha timidez que estaba muy feliz con las guitarras.

Cumpleaños de Francisco Allaime,

La historia singular de un niño feliz

Francisco vive con sus padres, Silvana y Gonzalo, y su hermana Martina, que egresó el año pasado de la misma escuela donde va él, y ahora va a la secundaria a la Osvaldo Pinto de Las Catitas. La familia vive en el puesto El Zanjón, dentro de la estancia Don Doménico, en la Reserva de Biósfera de Ñacuñan, al sur de Santa Rosa, y tienen todo lo necesario para ser felices. La Reserva es la primera área protegida de la Provincia de Mendoza (1961), y desde 1986 pertenece al Programa MAB “El Hombre y la Biósfera” de la UNESCO.

La modalidad de las escuela es albergue, pero por la pandemia de coronavirus los padres de Francisco prefirieron que no se quedara y que viajara de ida y vuelta todos los días a clase. Para eso el niño tiene su compañera inseparable, la yegua Carnavalera, con la que recorren 10 kilómetros por la reserva, convirtiendo la ida a estudiar en una aventura. Tal es así que hasta lleva unas pequeñas boleadoras para intentar capturar alguna presa que se le cruce en el camino. Francisco ama la escuela, disfruta del contacto con sus compañeros, y ama tanto la música y el recitado, como no le gusta Lengua.

El niño se levanta todos los días de clases a las 8, porque sabe que tiene un largo camino que le lleva una hora recorrerlo entre arenales y montes espinosos. Le gusta llegar a las 10 -aunque entran a las 10.30, para poder jugar con los otros chicos, disfrutando de la vida sencilla y el hermoso paisaje agreste de nuestro secano.