Desde la órbita baja de la Tierra donde operan las estaciones espaciales como la ISS, la Gran Muralla China no se distingue sin ayuda de instrumentos. De hechos según Neil Armstrong y otros astronautas, ninguna estructura hecha por el hombre es claramente visible desde el espacio a simple vista.
La muralla, con un ancho promedio de 6 a 8 metros, es demasiado estrecha para ser percibida desde tan lejos, especialmente porque su color se mezcla con el paisaje circundante.
La Gran Muralla China
El mito que ronda sobre la muralla china.
Sin embargo, con cámaras de alta resolución o telescopios, es posible captar imágenes de la Gran Muralla China desde la órbita. Por ejemplo, la NASA ha confirmado que, bajo condiciones ideales como buena iluminación y contraste con la nieve, se pueden obtener imágenes satelitales detalladas.
Curiosamente, otras estructuras humanas, como carreteras amplias, aeropuertos o grandes presas, son más fáciles de detectar desde el espacio debido a su tamaño y contraste. En definitiva, mito desmitificado.