En la costa central de Chile hay sectores costeros que no aparecen en las guías turísticas más comunes. La mayoría de los visitantes se dirige a playas conocidas como las de Viña del Mar o Algarrobo, pasando de largo por zonas más apartadas. Existe un pueblo donde el océano Pacífico se encuentra con un ambiente particular, marcado por la presencia de un humedal.
Este sitio combina el sonido de las olas con una atmósfera fresca y a veces brumosa, debido a la camanchaca que sube desde el mar. Es un área natural preservada, con poca intervención humana, ideal para quienes prefieren la tranquilidad sobre las multitudes. La mezcla de mar y humedal crea un microclima único en este pueblo que influye en la vegetación y el paisaje.
El pueblo de humedal y mar
El pueblo es Tunquén, ubicado en la comuna de Algarrobo, en la Región de Valparaíso. Se encuentra a unos 100 kilómetros de Santiago de Chile y cerca de Casablanca. Es conocido por su playa extensa, de más de 2 kilómetros de largo y ancha, con arenas doradas y aguas frías.
La principal atracción es la playa Tunquén, una de las más vírgenes de la zona central. Para llegar, se deja el auto en un estacionamiento y se camina unos 10 minutos por un sendero rodeado de flora nativa. La playa está flanqueada por dunas, cerros y un humedal rico en biodiversidad, con aves y plantas endémicas.
El humedal ubicado en este pueblo mantiene el área verde y fresca, incluso en verano. Esto favorece caminatas por senderos, observación de aves y actividades como surf o pesca, aunque el oleaje fuerte no siempre permite baño seguro. Hay zonas rocosas y acantilados que agregan variedad al paisaje.
Tunquén permanece poco desarrollado, con pocas construcciones y un enfoque en la conservación. Es perfecto para un día de escape o estadías en cabañas ecológicas. Si buscas un pueblo desconocido donde el mar y el humedal se mezclan de forma natural, este lugar ofrece esa experiencia auténtica lejos del turismo masivo.






