Religión

El Evangelio de hoy, martes 30 de julio de 2024: "El enemigo que la siempre es..."

Este es el evangelio para el martes 30 de julio, la lectura del día y las palabras del Santo Padre, según el Vaticano

Las siguientes son la lectura del primer libro de los Reyes, del Evangelio para este martes 30 de julio y las palabras del Santo Padre, según el sitio web del Vaticano

Lectura del día

Lectura del profeta Jeremías

Jer 14, 17-22

Que mis ojos lloren sin cesar de día y de noche,

porque la capital de mi pueblo está afligida por un gran desastre,

por una herida gravísima.

Si salgo al campo, encuentro gente muerta por la espada;

si entro en la ciudad, hallo gente que se muere de hambre.

Hasta los profetas y los sacerdotes

andan errantes por el país y no saben qué hacer.

¿Acaso has rechazado, Señor, a Judá?

¿O te has cansado ya de Sión?

¿Por qué nos has herido tan gravemente,

que ya no tenemos remedio?

Esperábamos tranquilidad y sólo hay perturbación;

esperábamos la curación y sólo encontramos miedo.

Reconocemos, Señor, nuestras maldades

y las culpas de nuestros padres;

hemos pecado contra ti.

Por ser tú quien eres, no nos rechaces;

no deshonres el trono de tu gloria.

Acuérdate, Señor, de tu alianza con nosotros

y no la quebrantes.

¿Acaso los ídolos de los paganos pueden hacer llover?

¿Acaso los cielos, por sí solos, pueden darnos la lluvia?

Tú solo, Señor y Dios nuestro, haces todas estas cosas,

por eso en ti tenemos puesta nuestra esperanza.

Evangelio del martes 30 de julio

Lectura del santo evangelio según san Mateo

Mt 13, 36-43

En aquel tiempo, Jesús despidió a la multitud y se fue a su casa. Entonces se le acercaron sus discípulos y le dijeron: "Explícanos la parábola de la cizaña sembrada en el campo".

Jesús les contestó: "El sembrador de la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del Reino; la cizaña son los partidarios del demonio; el enemigo que la siembra es el demonio; el tiempo de la cosecha es el fin del mundo, y los segadores son los ángeles.

Y así como recogen la cizaña y la queman en el fuego, así sucederá al fin del mundo: el Hijo del hombre enviará a sus ángeles para que arranquen de su Reino a todos los que inducen a otros al pecado y a todos los malvados, y los arrojen en el horno encendido. Allí será el llanto y la desesperación. Entonces los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga''.

Fuente: Sitio del Vaticano

Temas relacionados: