La actividad de los salones de fiestas en Mendoza fue más que reducida desde que comenzó la pandemia. Luego de pasar más de 9 meses cerrados, recuperaron la habilitación en diciembre pasado con un decreto provincial y hasta el momento sólo han trabajado 3 meses.

Ahora, cuando ya habían dispuesto amoldarse a la restricción de circulación nocturna, se encuentran con que el DNU nacional que los obliga a volver a cerrar sus salones y confinarlos a una crisis peor a la del 2020 en donde cerraron más de 10 empresas en Mendoza.

Te puede interesar...

"Somos de los sectores más afectados por la pandemia y los últimos en ser habilitados en diciembre pasado. Ahora el hecho de adaptarnos a esta restricción nocturna que rige en la provincia nos complica mucho el funcionamiento. En el camino más de 10 empresas han cerrado definitivamente, han vendido sus propiedades y han cambiado de rubro porque no han podido resistir a la tremenda crisis económica que hemos tenido", contó Diego Vieyra, integrante de la Asociación de Propietarios de Salones de Fiestas, y recordó que detrás de cada empresa que se cierra hay 20 familias que se quedan sin ingresos.

Por estos días, en los que ya rige en Mendoza la alerta sanitaria nocturna, que impide la circulación de 0.30 a 5.30, los dueños de esos salones de eventos se adaptaron y cambiaron los horarios para las fiestas que ya tenían previstas: las realizan de 12.30 a 21 horas para cumplir con esa restricción pero ahora ya no podrá realizar eventos

Sin embargo, según advirtió el empresario con el DNU nacional y su implementación provincial, quedarán hundidos en una nueva crisis económica porque los obligaría a cerrar.

Vale recordar que quedaron prohibidos desde este viernes la realización de cumpleaños de 15, casamientos y fiestas.

"Si se inhibe el desarrollo de los eventos, eso sería volver a la crisis del 2020", concluyó Vieyra.