El Parque Nacional de los Leicóis Maranhenses ha sido catalogado como uno de los desiertos más singulares del mundo. A diferencia de los desiertos tradicionales, caracterizados por la escasez de agua y la predominancia de arena, este territorio combina extensas dunas de arena blanca con miles de lagunas de agua dulce.
Estas se forman durante la temporada de lluvias, generando un paisaje que desafía las concepciones habituales sobre los desiertos. Te contamos en qué lugar de América Latina se encuentra.
El desierto más desafiante del mundo es de América Latina y tiene más agua que arena
Ubicado en el noreste de Brasil, este desierto se extiende por aproximadamente 270 kilómetros de perímetro y cubre unas 160.000 hectáreas. La acumulación de agua se produce entre enero y julio, periodo en el que las lluvias, que pueden superar los 1.600 mm anuales, llenan las depresiones entre las dunas, dando lugar a lagunas cristalinas que persisten durante varios meses, e incluso en algunos casos todo el año.
Desde el punto de vista estético, la combinación de arena blanca y agua transparente crea contrastes cromáticos excepcionales, con tonalidades que varían entre el azul, el turquesa y el verde esmeralda, ofreciendo un escenario visual que ha sido comparado con paisajes de ciencia ficción. Esta singularidad de este desierto lo ha convertido en un destino de gran interés para turistas, fotógrafos y aficionados a la naturaleza, quienes pueden recorrer las dunas a pie y nadar en las lagunas, experimentando un entorno que combina elementos desérticos y acuáticos de manera única en el mundo.
Cómo es este desierto único en el mundo
El desierto se extiende por aproximadamente 270 kilómetros de perímetro y cubre unas 160.000 hectáreas. La acumulación de agua se produce entre enero y julio, periodo en el que las lluvias, que pueden superar los 1.600 mm anuales, llenan las depresiones entre las dunas, dando lugar a lagunas cristalinas que persisten durante varios meses, e incluso en algunos casos todo el año. Esta particularidad convierte a Lençóis Maranhenses en un ecosistema único y altamente atractivo desde el punto de vista científico y turístico.
La particularidad de este desierto radica en que demuestra que la noción tradicional de “desierto” como un espacio árido y carente de agua no siempre se cumple. Las lluvias estacionales transforman temporalmente este territorio en un conjunto de oasis que ofrecen un equilibrio entre aridez y abundancia hídrica, convirtiéndolo en un ejemplo excepcional de la diversidad de ecosistemas sudamericanos y en un sitio de interés internacional por su valor natural y paisajístico.






