Filipinas, uno de los mercados más dinámicos del Sudeste Asiático, abrió sus puertas al ingreso de productos agroindustriales argentinos, un avance que no solo diversifica destinos sino que amplía la presencia de Argetina en una región lejana y de enorme demanda.
El cuero de Argentina, tras años, llega a uno de los mercados mas dinámicos de Asia
La República de Filipinas abrió su mercado a los cueros frescos de cerdo para uso industrial procedentes de la Argentina. Con una economía pujante y una población cada vez más exigente este destino autorizado para la importación de carnes argentinas y de productos derivados como los cueros frescos de cerdo para uso industrial es una oportunidad única para el país.
Estas habilitaciones no cayeron del cielo. Son el resultado de meses de negociaciones técnicas entre autoridades sanitarias de ambos países —el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) de Argentina y los organismos veterinarios de Filipinas para acordar los requisitos y certificados necesarios para autorizar exportaciones seguras.
La importancia de la apertura de Argentina a Filipinas
Antes de 2025, las exportaciones argentinas a Filipinas eran esporádicas y limitadas, incluso en productos que tradicionalmente consumen grandes volúmenes de alimentos importados. Pero este año marcó un hito estratégico cuando, por primera vez, productos cárnicos argentinos llegaron oficialmente a suelo filipino.
Para muchos productores y exportadores del interior del país, este nuevo acceso comercial abre una puerta gigante. Filipinas figura como el sexto mayor importador mundial de carne porcina, lo que implica que no se trata de un destino menor, sino de un mercado con consumo real y sostenido que puede absorber volúmenes significativos de producto argentino.
Argentina que deja de concentrar sus ventas externas en mercados tradicionales y empieza a tejer relaciones en Asia, África y más allá, buscando no solo exportar commodities, sino construir lazos económicos duraderos.




