A menudo solemos ver al laurel como un simple ingrediente para aromatizar guisos, estofados y otras comidas, pero para el Feng Shui esta planta es, además, un talismán para el dinero y la prosperidad. Esta filosofía asiática le confiere el poder de actuar como un catalizador de riqueza y un escudo protector contra la escasez, aunque para ello tendrás que saber dónde colocar la maceta con la planta.
El lugar de casa donde debe estar la planta del laurel, según el Feng Shui
Para el Feng Shui, el verde del laurel representa el elemento madera, asociado directamente con el crecimiento, la expansión y la estabilidad financiera. Al ser una planta que mantiene su color y vitalidad durante todo el año, simboliza una fortuna que no se marchita, sino que permanece constante.
Además de atraer el dinero, el laurel tiene la capacidad de absorber las densidades energéticas o malas vibras que bloquean el flujo de nuevas oportunidades. Al limpiar el ambiente de dudas o miedos estancados, el camino hacia el éxito profesional y personal queda despejado.
En este sentido, la filosofía ancestral nos dice que la ubicación de la maceta con esta planta es clave y el mejor lugar para tener un laurel es lo más cerca posible de la puerta principal, es decir, la que separa el interior del exterior.
Para el Feng Shui, la entrada de la casa es considerada la boca del Qi. Es el punto por donde ingresan todas las experiencias, las personas y, por supuesto, la abundancia y la riqueza. Al situar una maceta con laurel en este sector podremos filtrar las energías, purificando aquellas que ingresan. Además, activaremos el flujo energético, ya que el movimiento del aire al abrir y cerrar la puerta ayudará a que el aroma y la vibración se distribuyan por el resto de la vivienda.
Para mejores resultados, es importante tener en cuenta un consejo extra, el cual reside en el cuidado de la planta. El laurel necesita luz indirecta y buen drenaje, algo que evitará que las puntas de las hojas se sequen.





