Todos los años, cada 10 de abril, se celebra el Día Mundial del Síndrome de West, una patología que se caracteriza por una encefalopatía epiléptica que afecta a niños menores de un año de edad.
La celebración de esta efeméride es para visibilizar la enfermedad, como así también apoyar a los niños que padecen el Síndrome de West y a sus familiares. Además se pretende divulgar información y sensibilizar a la población mundial acerca de este tema.
¿Qué es el Síndrome de West?
El nombre de esta enfermedad se debe al médico británico William James West (1793-1848), quien diagnosticó esta enfermedad a su hijo en el año 1841.
El Síndrome de West o Síndrome de Espasmos Infantiles es una enfermedad neurológica poco frecuente, caracterizada por una encefalopatía (alteración cerebral) epiléptica que genera convulsiones. Ocurre durante el primer año de vida (entre los 2 y 12 meses de edad) y tiene una incidencia estimada de 1 por cada 2.000 bebés.
Se destacan dos grupos de pacientes que padecen esta enfermedad, la cual suele aparecer más en niños que en niñas:
- Síntomáticos: reflejan previamente signos de afectación cerebral, o por un causa conocida.
- Criptogénicos: se presume una causa sintomática, la cual está oculta y no se puede demostrar.
Esta enfermedad puede ser incapacitante si no es tratada a tiempo, afectando la memoria, la atención, el desarrollo psicomotriz y las capacidades de aprendizaje de las personas.




