Un descubrimiento en una momia perteneciente a la cultura Pazyryk sorprende al mundo médico. Los investigadores emplearon tomografías computarizadas para examinar el cráneo de una mujer joven, de entre 25 y 30 años, cuyo cuerpo permaneció preservado bajo el permafrost durante milenios. Los resultados del análisis indicaron que el individuo sobrevivió a una cirugía de alta complejidad tras sufrir un traumatismo severo en la zona craneal.
Descubrimiento sorprende a la medicina: la cirugía compleja de 2500 años
Un equipo de expertos llegó al descubrimiento mediante tecnología avanzada una intervención mandibular en restos humanos de hace 25 siglos en Siberia
Los especialistas de la Academia de Ciencias de Rusia identificaron una lesión que destruyó la articulación temporomandibular derecha, una afección que comprometía funciones vitales como el habla y la alimentación. Se sospecha que el daño ocurrió producto de una caída mientras la joven montaba a caballo, una actividad habitual entre los grupos escitas y sus parientes culturales. La relevancia del hallazgo radica en el tratamiento posterior, que demuestra un nivel de conocimiento en medicina avanzado para la Edad del Hierro, permitiendo a la paciente prolongar su vida considerablemente después del incidente.
Un descubrimiento en la estepa
La intervención quirúrgica incluyó la instalación de lo que los científicos califican como una prótesis primitiva. El procedimiento consistió en perforar canales delgados en los huesos que conforman la articulación para insertar tendones de animales o crin de caballo, funcionando como un sistema de sujeción, mecanismo que permitía la movilidad mandibular necesaria para la supervivencia. El estado de las piezas dentales izquierdas, las cuales presentaban un desgaste excesivo, confirmó que la mujer utilizó ese sector de la boca de forma compensatoria durante meses o incluso años.
El análisis óseo reveló el crecimiento de tejido nuevo alrededor de los orificios practicados por los cirujanos antiguos, prueba fehaciente de la recuperación biológica tras la cirugía. La cultura Pazyryk ya era conocida por su pericia en la momificación y la realización de trepanaciones, procesos que requerían una comprensión profunda de la anatomía humana.
La aplicación de tecnología no destructiva permitió reconstruir los detalles de esta maniobra médica sin dañar el parche de piel momificada que cubría el cráneo. Los expertos señalaron que este tipo de intervenciones no figuraban previamente en la literatura científica especializada, lo que posiciona al evento como un descubrimiento fundamental para entender la evolución de las técnicas de curación.





