Los científicos acaban de anunciar un descubrimiento que podría reescribir los libros de historia. Una mandíbula de Homo erectus de 1,8 millones de años apareció en el sitio arqueológico de Orozmani, en la República de Georgia. Este hallazgo representa una de las pruebas más antiguas de humanos viviendo fuera del continente africano.
Descubrimiento histórico: podrían haber encontrado el hueso humano más antiguo fuera de África
Un descubrimiento de 1,8 millones de años replantea lo que sabíamos sobre los primeros humanos fuera de África
Giorgi Bidzinashvili, el arqueólogo de la Universidad Estatal Ilia que lidera las excavaciones, explicó que este fósil "revelará las razones por las cuales los primeros homínidos migraron fuera de África". El equipo trabaja en Orozmani desde 2020, ubicado a unos 100 kilómetros al sur de Tbilisi, la capital georgiana. Ya habían encontrado herramientas de piedra cerca de huesos de animales antiguos, y en 2022 desenterraron un diente de H. erectus.
Los primeros pasos fuera de África
La evolución humana dio un giro decisivo hace unos 2 millones de años cuando el Homo erectus se convirtió en el primer ancestro humano en abandonar África. Esta especie exploró partes de Europa, Asia y Oceanía, marcando el inicio de la expansión humana por el planeta.
Orozmani se encuentra a apenas 19 kilómetros del famoso sitio de Dmanisi, donde los científicos ya habían encontrado evidencia temprana de esta migración. Un estudio de 2011 que analizó químicamente las corrientes de lava demostró que ambos sitios tienen la misma antigüedad: entre 1.825 y 1.765 millones de años.
Las excavaciones en Dmanisi durante las últimas tres décadas revelaron más de 100 huesos fósiles, incluyendo cinco cráneos. Estos esqueletos mostraron que los primeros homínidos que dejaron África eran considerablemente más bajos y tenían cerebros más pequeños que el Homo sapiens. Los esqueletos de Dmanisi recibieron inicialmente el nombre de especie Homo georgicus, pero ahora se consideran los individuos de H. erectus más antiguos conocidos en Eurasia.
Por el momento, los fósiles de Orozmani incluyen un diente y una mandíbula parcial, menos numerosos que los de Dmanisi. Bidzinashvili aclaró que "como aún no limpiamos la mandíbula, no la comparamos con el diente de Orozmani de 2022". El descubrimiento de fósiles en Orozmani sugiere que Dmanisi no fue un sitio único, y que varios grupos de humanos tempranos se establecieron en el Cáucaso poco después de abandonar África.
Karen Baab, antropóloga biológica de la Universidad Midwestern que no participó en la investigación, comentó: "Tal vez estamos viendo que este movimiento hacia Georgia no fue un incidente aislado, sino que hubo una distribución más amplia de Homo erectus en este período". El equipo de investigación ahora trata de determinar si un sitio es más antiguo que el otro.
¿Qué nos dice este descubrimiento sobre nuestros orígenes?
Bidzinashvili confesó que "hasta que tengamos nuevas fechas, no podemos confirmar ni negar que los fósiles humanos de Orozmani sean más antiguos que Dmanisi o contemporáneos". Para fin de año, prometió, tendrán la respuesta. Este trabajo de datación será crucial para entender mejor la cronología de la evolución humana fuera de África.
El hallazgo plantea preguntas fascinantes sobre cómo y cuándo nuestros ancestros se extendieron por el mundo. ¿Hubo una sola ola migratoria o varias? ¿Qué los motivó a dejar el continente donde nacieron como especie? Los fósiles de Orozmani podrían ayudar a responder estas interrogantes que han intrigado a los científicos durante décadas.
La importancia de este descubrimiento trasciende lo puramente académico. Cada nuevo fósil que encontramos nos ayuda a entender mejor quiénes somos y de dónde venimos. Los primeros humanos que se aventuraron fuera de África fueron pioneros valientes que se enfrentaron a territorios desconocidos, climas diferentes y nuevos desafíos. Su éxito permitió que eventualmente colonizáramos todo el planeta.






