La lavanda es de las plantas más codiciadas por su exquisito aroma, mientras que el bicarbonato de sodio es un ingrediente con las propiedades justas para limpiar superficies y neutralizar malos olores. Con ambos podremos preparar un desodorante casero, en pocos pasos, y decirle adiós al olor a sudor.
Como todos sabemos, el olor a sudor no distingue de estaciones y ya sea en verano o en invierno, puede hacerse presente de forma repentina. Por ende, utilizar desodorantes es trascendental si se desea combatir el mal olor.
Aunque, es cierto también que los productos artificiales dañan la piel, por lo que hoy te enseñaremos a preparar uno casero que beneficiará al pH de las axilas, al mismo tiempo que desprenderá un aroma agradable.
¿Cómo hacer un desodorante casero?
El medio especializado ‘Cuerpo y Mente’ revela que con pocos ingredientes se puede hacer un potente desodorante casero sin sustancias químicas que dañen la piel. Uno de los componentes de será el bicarbonato de sodio, un producto natural que neutraliza el olor y equilibra los niveles de pH en las axilas, reduciendo la presencia de las bacterias que causan el mal olor.
El otro ingrediente estrella de este desodorante casero es la lavanda, aunque no se utilizará la flor en sí, sino un aceite esencial elaborado a partir de esta planta. Este producto aportará un aroma agradable y natural, el cual también favorece la regeneración de la piel gracias a sus propiedades.
Además, como extra, se necesitará de aceite de coco (cuenta con propiedades antibacterianas) y almidón (espesante natural que absorbe el sudor y mantiene la piel seca).
Para realizar el desodorante casero, el primer paso será mezclar en un recipiente una cucharada de bicarbonato de sodio y cuatro cucharadas de almidón. Luego, derretir dos cucharadas de aceite de coco y agregarlo junto con 10 gotas de aceite esencial de lavanda. Revolver y verter la preparación en un frasco de vidrio con cierre hermético.
Antes de aplicar el desodorante casero, procura hacer una prueba de alergia para evitar efectos adversos en la piel. Superada esta evaluación, frotar una pequeña cantidad del producto natural de lavanda y bicarbonato de sodio en cada axila, con un suave masaje.







