El frío es el enemigo número uno de muchas especies verdes del jardín o del interior de la casa. El potus (Epipremnum aureum) es un ejemplo de ello. Esta planta de interior es naturalmente semitropical, aunque ha sido domesticada para soportar otro tipo de factores internos en el hogar, muy diferentes a las características de la selva tropical.
Sin embargo, más allá de su adaptación, el potus no se lleva bien con el frío extremo del exterior y puede incluso pudrirse o marchitarse completamente por culpa de las heladas.
El potus, como la mayoría de las especies de interior, son justamente plantas de casa que no se llevan bien con el exterior. El sol excesivo, las corrientes de aire helado, las plagas de las plantas del jardín y el agua constante o la tierra siempre mojada son puntos que pueden matar al potus o a cualquier planta de hogar.
Hoy te explico cómo se puede evitar el daño por heladas en una planta de potus, qué cuidados deberías considerar en los meses de invierno y cómo hay que actuar cuando la planta presenta síntomas de daños por heladas.
Cuidados de potus: ¿cómo afectan las heladas a las plantas?
Antes de conocer los cuidados y recomendaciones, hay que entender dos cosas: cómo se ve una planta dañada por heladas y cómo actúa el frío en las plantas.
Las heladas invernales son básicamente un fenómeno meteorológico que sucede cuando la temperatura del aire es de 0°C o menor. Cuando esto pasa en invierno, el agua en estado líquido se congela y forma cristales sobre la superficie.
Las heladas congelan el agua que se encuentra en el interior de las células de las plantas y estos cristales de hielo funcionan como cuchillas que dañan la membrana celular. La planta sufre por deshidratación y por tejidos muertos.
Consejos para cuidar a tu potus de las heladas invernales
El potus no soporta las temperaturas por debajo de los 10°C. El frío detiene su desarrollo y el hielo daña sus hojas y tallos expuestos. Para evitar el daño por heladas, se pueden tomar medidas:
- En invierno hay que colocar el potus en el interior de casa y lejos de las ventanas que pueden tener corrientes de aire.
- En invierno siempre se reduce el riego de las plantas porque la tierra tarda mucho en secar. Por eso, conviene regar el potus cada 10 días o solo cuando la tierra esté completamente seca.
- Limpia bien las hojas para quitar el polvo y mejorar la absorción de luz.
- Evita que el potus esté cerca de la calefacción. Aunque esto no es un problema de heladas, es un problema de invierno igual de peligroso para las plantas.







