Un experimento realizado en un país de América Latina demostró que un desecho de la industria cafetera, tratado habitualmente como basura, puede convertirse en una herramienta para acelerar la recuperación de suelos de bosque degradados.
Cubrieron un terreno desértico de América Latina tirando 30 camiones de pulpa de café, y lo transformaron en un bosque frondoso
La iniciativa, desarrollada en este país de América Latina, demuestra cómo un residuo agroindustrial puede ser clave para la reforestación de los suelos
El país del que hablamos es Costa Rica, una de las naciones más reconocidas por su producción de café. Allí, un grupo de científicos cubrió un terreno similar a un desierto con 30 camiones cargados con pulpa de café para estudiar los efectos de este residuo sobre el suelo.
Usaron 30 camiones de café para revivir un terreno de América Latina
El experimento ocurrió en 2018, específicamente en Coto Brus, Costa Rica, en una zona de pastizales degradados ubicada sobre un antiguo terreno agrícola. El objetivo era determinar si los residuos de la industria del café podían utilizarse para acelerar la recuperación de un bosque tropical degradado.
Los investigadores vertieron en este terreno de América Latina unos 360 metros cúbicos de pulpa de café, que formaron una capa de aproximadamente medio metro de espesor. Al mismo tiempo, dejaron una parcela de control intacta para comparar su evolución natural. La gruesa capa de pulpa bloqueó la luz y redujo el crecimiento de las gramíneas invasoras africanas que impedían la regeneración de los árboles nativos del bosque.
Los resultados de este experimento
Durante la estación seca, además, el material contribuyó a elevar la temperatura del suelo y afectar las raíces de estas plantas. A medida que la pulpa se descompuso, liberó carbono, nitrógeno y fósforo, lo que enriqueció el suelo y favoreció el crecimiento de nuevas especies vegetales en este terreno de América Latina.
En cuanto a los resultados, la zona tratada con pulpa alcanzó cerca de un 80% de cobertura de dosel, mientras que la parcela sin intervención apenas llegó al 20%. Por otro lado, los árboles nativos también crecieron con mayor rapidez. En la zona tratada llegaron a formar un bosque joven de aproximadamente 4 metros de altura, mientras que en el pastizal de control la vegetación permaneció prácticamente estancada.
La pulpa de café es la parte exterior y carnosa que rodea al grano dentro de la cereza de café. Constituye uno de los principales residuos del procesamiento del fruto y puede representar aproximadamente entre el 40% y el 50% de su peso fresco. Por eso, el experimento demostró su potencial para recuperar determinados suelos degradados. En 2026, distintas empresas procesadoras implementan sistemas para aprovechar este residuo y devolverlo a las fincas en forma de abono orgánico.






