Llevar adelante un huerto no requiere de un mantenimiento complejo ni tareas de jardinería forzosas si elegimos de forma estratégica algunas especies que actúan como protectoras naturales. Existen algunas plantas que, debido a sus cualidades, pueden actuar como un escudo y proteger al resto de ejemplares de diversas plagas.
Estas son las mejores plantas para cultivar en el huerto
Entre las alternativas imprescindibles destaca la albahaca, una hierba que emite una fragancia intensa ideal para desorientar o ahuyentar a diversos insectos dañinos que merodean el área de siembra. La sugerencia pasa por colocarlas en extremos periféricos del huerto para ahuyentar a las plagas con mayor efectividad.
Para optimizar su rendimiento, la albahaca se siembra respetando una distancia de entre 20 y 30 centímetros con respecto a otras plantas. Este distanciamiento asegura una captación óptima de luz solar y previene la competencia por el espacio físico del suelo con los cultivos principales.
En esta misma línea, además de la albahaca, también podemos sembrar ajo y cebolla. Estos cultivos aromáticos emanan compuestos orgánicos particulares que resultan poco atractivos para diversas plagas.
En cuanto a su cultivo, se recomienda distribuirlos de manera alterna entre las demás hortalizas o trazar pequeñas hileras en los contornos de la plantación. De esta forma, nos aseguraremos que dichas especies actúen de manera eficaz al momento de alejar plagas dañinas.
Más allá de elegir albahaca, cebolla o ajo, es indispensable regular la densidad de las plantas para evitar enfermedades. Un error muy común en cualquier huerto es intentar ocupar de manera forzada cada rincón libre, una acción que dificulta la correcta ventilación.
Al reducirse el paso continuo del aire entre las hojas de las plantas, se incrementa el peligro latente de desarrollar patologías o enfermedades asociadas con la acumulación de humedad. Por este motivo, siempre es preferible mantener un margen de separación generoso que garantice la libre circulación del aire y brinde un acceso cómodo para hacer tareas de jardinería como riego, poda y cosecha.






