Marcelo vive la cuarentena con su hija de 14 años.
"Ruego que no se corte internet, la ayudo con las tareas y vemos películas. A veces le gusta cocinar y a limpiar, hoy hizo un bizcochuelo. También jugamos al ludo en la compu". "Ruego que no se corte internet, la ayudo con las tareas y vemos películas. A veces le gusta cocinar y a limpiar, hoy hizo un bizcochuelo. También jugamos al ludo en la compu".
Horacio está haciendo la cuarentena con sus dos hijos: un adolescente de 18 y un niño de 9.
"El más grande por suerte colabora bastante. Los tres jugamos juegos de mesa, se entretienen en la compu, vemos pelis. Con el más grande podemos compartir el hacer música, ya que toca varios instrumentos. Además está con sus clases vía Zoom de la facultad. Hasta ahora venimos sin problemas". "El más grande por suerte colabora bastante. Los tres jugamos juegos de mesa, se entretienen en la compu, vemos pelis. Con el más grande podemos compartir el hacer música, ya que toca varios instrumentos. Además está con sus clases vía Zoom de la facultad. Hasta ahora venimos sin problemas".
Lorena cuenta su día a día con su hijo de 13 años.
"Hace mucha tarea, juegos de mesa, invitación a la lectura, películas y series, lo vivimos así" "Hace mucha tarea, juegos de mesa, invitación a la lectura, películas y series, lo vivimos así"
Bibiana comparte el aislamiento con su esposo, y sus dos hijos de 13 y 16 años.
"Funcionan muy distinto, por lo tanto es distinto el abordaje de cada uno. Mi hija se pone el despertador, se levanta sola y se sienta a hacer sus tareas virtuales. Después charla con sus amigos, por videollamada. Luego hace sus rutinas de gimnasia, le gusta cocinar, se pasa el día muy entretenida. Al varón hay que empujarlo más para controlarle sus tareas. La escuela tiene un sistema que permite que controlemos eso". "Funcionan muy distinto, por lo tanto es distinto el abordaje de cada uno. Mi hija se pone el despertador, se levanta sola y se sienta a hacer sus tareas virtuales. Después charla con sus amigos, por videollamada. Luego hace sus rutinas de gimnasia, le gusta cocinar, se pasa el día muy entretenida. Al varón hay que empujarlo más para controlarle sus tareas. La escuela tiene un sistema que permite que controlemos eso".
Facundo, vive en cuarentena con sus hijos de 13 y 17 años.
"Lo primero fue hacerles entender que la cuarentena corría para ellos también y que la pandemia no era un invento mediático. Después de varias charlas y quejas hasta que lo entendieran, accedieron a jugar algunos juegos de mesa y a las cartas por las noches. Durante el día les mostramos algunos ejercicios físicos que pueden hacer para no estar tanto con el celu. Y a veces se han prendido en preparar alguna comida casera. Pero es muy difícil, tienen cambiadísimos los horarios. Se duermen tarde y se levantan tarde. Terminan de hacer la tarea y ya se les hace casi la hora de cenar". "Lo primero fue hacerles entender que la cuarentena corría para ellos también y que la pandemia no era un invento mediático. Después de varias charlas y quejas hasta que lo entendieran, accedieron a jugar algunos juegos de mesa y a las cartas por las noches. Durante el día les mostramos algunos ejercicios físicos que pueden hacer para no estar tanto con el celu. Y a veces se han prendido en preparar alguna comida casera. Pero es muy difícil, tienen cambiadísimos los horarios. Se duermen tarde y se levantan tarde. Terminan de hacer la tarea y ya se les hace casi la hora de cenar".
Ana contó su experiencia de convivencia con su hija de casi 14 años.
"Sólo tuvo 8 días de clases, el destino la cortó en seco. Estaba entre contenta y melancólica en su primer año de secundaria. Contenta por todo lo bueno. Melancólica por todo lo que dejó (9 años en otro cole, los amigos, la zona de confort). Vivimos solas y hay días en que se me parte el alma verla cumplir a rajatabla el aislamiento. Ayuda la teconología. Mucho. Las videollamadas con amigos, las llamadas para hacer tarea en conjunto. Instagram. Tik tok. Ayuda también la cantidad de tareas que le dan en la escuela, a la que hoy se sumaron clases de inglés del Colegio de Lenguas Extranjeras de la UNCuyo. Pero la falta de socialización, en una etapa donde sus tribus, sus amigos, sus grupos son su vida, cuesta mucho, son adolescentes! necesitan el contacto con los suyos!" "Sólo tuvo 8 días de clases, el destino la cortó en seco. Estaba entre contenta y melancólica en su primer año de secundaria. Contenta por todo lo bueno. Melancólica por todo lo que dejó (9 años en otro cole, los amigos, la zona de confort). Vivimos solas y hay días en que se me parte el alma verla cumplir a rajatabla el aislamiento. Ayuda la teconología. Mucho. Las videollamadas con amigos, las llamadas para hacer tarea en conjunto. Instagram. Tik tok. Ayuda también la cantidad de tareas que le dan en la escuela, a la que hoy se sumaron clases de inglés del Colegio de Lenguas Extranjeras de la UNCuyo. Pero la falta de socialización, en una etapa donde sus tribus, sus amigos, sus grupos son su vida, cuesta mucho, son adolescentes! necesitan el contacto con los suyos!"
Las anécdotas del aislamiento
El aislamiento también provoca que las costumbres más arraigadas entre los chicos, que son las salidas, los festejos y las juntadas deban hacerse ahora de manera virtual.
La ventaja para los más jóvenes es su estado de hiperconexión casi permanente, pero también están acostumbrados a verse a diario con su grupo de pares, y para eso han adaptado sus costumbres.
Fabiana contó que su hijo ya tiene organizado su cumpleaños "virtual".
"Cumple años el sábado. Ya tiene planes con sus amigos, se meten a una plataforma a jugar juegos en red. También había empezado a salir con una chica, justo cuando empezó la cuarentena, así que ahora está mucho tiempo on line con ella". "Cumple años el sábado. Ya tiene planes con sus amigos, se meten a una plataforma a jugar juegos en red. También había empezado a salir con una chica, justo cuando empezó la cuarentena, así que ahora está mucho tiempo on line con ella".
Ana también compartió una escena que refleja las dificultades sociales del aislamiento para los adolescentes.
"El 26, fue el cumple de sus mejores amigas, mellizas, que también cumplían 13. Somos vecinas, pero se hizo igual el ritual de la videollamada-festejo que se ha impuesto por estas horas. Después de soplar las velitas, a la mamá se le ocurre traernos un pedacito de torta. O sea, salió de su casa, caminó 80 metros hasta llegar a la nuestra, en el camino seguíamos conectadas por celu. A medida q se acercaba incluso se acoplaba el audio. Mi hija miraba la escena de la vecina y las amigas caminando hacia nosotras como si hiciera siglos que no veía otros humanos. Con una sonrisa q me provocaba llorar.Una vez entregada la torta, de reírnos sin tocarnos, madre y niñas se volvieron corriendo, mirando para los costados, culpables de salir en la cuarentena. A medida que se alejaban, se desdibujaba la sonrisa de mi niña". "El 26, fue el cumple de sus mejores amigas, mellizas, que también cumplían 13. Somos vecinas, pero se hizo igual el ritual de la videollamada-festejo que se ha impuesto por estas horas. Después de soplar las velitas, a la mamá se le ocurre traernos un pedacito de torta. O sea, salió de su casa, caminó 80 metros hasta llegar a la nuestra, en el camino seguíamos conectadas por celu. A medida q se acercaba incluso se acoplaba el audio. Mi hija miraba la escena de la vecina y las amigas caminando hacia nosotras como si hiciera siglos que no veía otros humanos. Con una sonrisa q me provocaba llorar.Una vez entregada la torta, de reírnos sin tocarnos, madre y niñas se volvieron corriendo, mirando para los costados, culpables de salir en la cuarentena. A medida que se alejaban, se desdibujaba la sonrisa de mi niña".
Consejos
Diario UNO consultó con dos profesionales de la psicología, que aportaron ideas para mantener un poco el orden, las rutinas y la convivencia en paz con los adolescentes y no morir o violar la cuarentena en el intento.
La psicóloga Bibiana Vangieri puso de relieve el tema de los vínculos familiares previos a la pandemia que nos sumió en el aislamiento.
"Esta situación extrema, pone en evidencia como viene la relación con los hijos. No se puede pretender en la cuarentena hacer lo que nunca se hizo y hacerlo de golpe, compartir un montón de cosas con los hijos, conversar lo que no se ha conversado, convertir a la cuarentena en la situación ideal para hacer lo que no hiciste antes y pretender que te presten la atención que no promoviste antes" "Esta situación extrema, pone en evidencia como viene la relación con los hijos. No se puede pretender en la cuarentena hacer lo que nunca se hizo y hacerlo de golpe, compartir un montón de cosas con los hijos, conversar lo que no se ha conversado, convertir a la cuarentena en la situación ideal para hacer lo que no hiciste antes y pretender que te presten la atención que no promoviste antes"
Bibiana Vangieri, psicóloga
También explicó que hay que apelar a recursos de conciliación.
"Con los hijos hay que negociar, a lo mejor no se va a ir a dormir a las 22 como sí lo hace en épocas de clases. Hay que acordar horarios de estudio, tiempo para estar conectado, para jugar, asignar tareas de colaboración en casa" "Con los hijos hay que negociar, a lo mejor no se va a ir a dormir a las 22 como sí lo hace en épocas de clases. Hay que acordar horarios de estudio, tiempo para estar conectado, para jugar, asignar tareas de colaboración en casa"
Bibiana Vangieri, psicóloga
Por otra parte, valoró las herramientas de conexión y de tecnología para sobrellevar esta situación.
"Los adultos debemos tener presente que, en estos momentos, la conexión virtual y el estar en contacto con sus amigos a ellos los sostiene y los contiene mucho. El grupo de referencia es muy importante. No es una pérdida de tiempo. Los adultos tenemos que reconocer que no ocupamos el primer lugar, sino que el primer lugar es el grupo de pares, entonces caer en una cuestión de prohibición extrema, no va a dar buenos resultados" "Los adultos debemos tener presente que, en estos momentos, la conexión virtual y el estar en contacto con sus amigos a ellos los sostiene y los contiene mucho. El grupo de referencia es muy importante. No es una pérdida de tiempo. Los adultos tenemos que reconocer que no ocupamos el primer lugar, sino que el primer lugar es el grupo de pares, entonces caer en una cuestión de prohibición extrema, no va a dar buenos resultados"
Bibiana Vangieri, psicóloga
La psicóloga aconsejó, además, que las familias tendrían que sostener las mismas reglas que ya tenían antes del aislamiento.
"Hay que tratar de sostener esto, la cuarentena te obliga a modificar cosas, pero los cambios extremos no son buenos en estos momentos" "Hay que tratar de sostener esto, la cuarentena te obliga a modificar cosas, pero los cambios extremos no son buenos en estos momentos"
Bibiana Vangieri, psicóloga
También destacó que una decisión muy positiva de los padres para con los hijos, es la de respetar su privacidad.
"Al estar más tiempo juntos, podemos correr el riesgo de estar encima, hipercontrolándolo, viendo todo lo que hace en su habitación, y los adolescentes, requieren su intimidad. Invadir no pone orden, sino que genera mayores resistencias. Si le toca verse con un adulto muchas horas, es importante regular la distancia y respetarla" "Al estar más tiempo juntos, podemos correr el riesgo de estar encima, hipercontrolándolo, viendo todo lo que hace en su habitación, y los adolescentes, requieren su intimidad. Invadir no pone orden, sino que genera mayores resistencias. Si le toca verse con un adulto muchas horas, es importante regular la distancia y respetarla"
Bibiana Vangieri, psicóloga
La psicóloga y psicopedagoga Nancy Caballero aportó algunas ideas para lograr que los chicos respeten el aislamiento y no se haga tan dificultosa la convivencia.
"Si bien depende de la personalidad de cada uno, pero en general, los adolescentes tienen un gran sentido de la solidaridad y de la justicia, trabajar la concientización de la situación, desde este lugar. Así, no es tan difícil hacerles entender que hay que cuidarse también porque no hacerlo es injusto para los demás" "Si bien depende de la personalidad de cada uno, pero en general, los adolescentes tienen un gran sentido de la solidaridad y de la justicia, trabajar la concientización de la situación, desde este lugar. Así, no es tan difícil hacerles entender que hay que cuidarse también porque no hacerlo es injusto para los demás"
Nancy Caballero, psicóloga y psicopedagoga
También destacó que esto de la toma de conciencia es difícil en los adolescentes porque ellos piensan que son inmunes a los peligros. Sin embargo, tratar de convencerlos desde el enojo y el reto, va a provocar el efecto contrario al que queremos conseguir.
"Charlarlo con ellos es fundamental, escucharlos en lugar de darles un sermón" "Charlarlo con ellos es fundamental, escucharlos en lugar de darles un sermón"
Nancy Caballero, psicóloga y psicopedagoga
Por otra parte, explicó que tampoco es bueno poner límites demasiado inflexibles, que en estos momentos de encierro no se puedan cumplir.
"Hay que definir horarios para tareas de la escuela, conexión al teléfono y actividades dentro de la casa. Poniendo esos tres límites, el resto del tiempo puede ser bastante satisfactorio. Ellos tienen su propio mundo, redes de amigos, no podemos estar interfiriendo, pero tampoco pueden estar con su atención y concentración puesta solamente en el afuera. Los límites pueden consensuarse con ellos, según la edad. No es lo mismo un chico de 14 que uno de 18 años" "Hay que definir horarios para tareas de la escuela, conexión al teléfono y actividades dentro de la casa. Poniendo esos tres límites, el resto del tiempo puede ser bastante satisfactorio. Ellos tienen su propio mundo, redes de amigos, no podemos estar interfiriendo, pero tampoco pueden estar con su atención y concentración puesta solamente en el afuera. Los límites pueden consensuarse con ellos, según la edad. No es lo mismo un chico de 14 que uno de 18 años"
Nancy Caballero, psicóloga y psicopedagoga
Puso de relieve que es un buen momento para tejer vínculos positivos y hacer algunas actividades que no podemos o no tenemos tiempo de hacer normalmente. Por ejemplo, crear espacio para la lectura, jugar algún juego de mesa o simplemente charlar.
"Las normas tienen que ser claras, simples y concretas, pero sobre todo hay que generar puentes. Es un bueno momento para incentivar la solidaridad y la empatía" "Las normas tienen que ser claras, simples y concretas, pero sobre todo hay que generar puentes. Es un bueno momento para incentivar la solidaridad y la empatía"
Nancy Caballero, psicóloga y psicopedagoga