El vinagre se utiliza para eliminar manchas de todo tipo y en todas partes. Normalmente asociamos este producto al sarro y los objetos de metal, pero sus usos van mucho más allá de los sedimentos de minerales y las marcas de óxido.
Hoy te cuento cómo eliminar la suciedad en las juntas de los azulejos y las cerámicas de la casa y, de paso, te dejo algunos consejos para rellenar y restaurar las juntas gastadas o viejas sin necesidad de gastar mucho dinero.
Un truco con vinagre: por qué las juntas se llenan de manchas
Normalmente, las juntas de los azulejos, baldosas o cerámicas se empiezan a poner marrones o se llenan de manchas oscuras por el propio desgaste y el roce constante con la mugre del ambiente.
Esto se suele notar sobre todo en las baldosas de los pisos y en los azulejos de los baños, que en ocasiones se llenan de moho.
El vinagre actúa como un ácido abrasivo en estos casos y en otros tipos de manchas comunes. Al tratarse de un producto con niveles importantes de acidez, logra romper con las partículas que componen a ciertas manchas y eliminarlas por completo sin dañar las superficies.
Este efecto de limpieza se nota mucho cuando usamos vinagre para desengrasar utensilios de la cocina o cuando lo ponemos dentro de una tetera con mucho sarro. Con los azulejos ocurre lo mismo.
La pasta o pegamento que une a las cerámicas es un material poroso con capacidad absorbente que puede atrapar la mugre, grasa y humedad del ambiente, tornándose de un color marrón o negro cuando no se limpia en mucho tiempo.
Cómo limpiar las manchas en las juntas usando vinagre
La solución a este problema es muy simple y solo lleva tres ingredientes: un poco de detergente de platos, vinagre blanco de limpieza y un poco de agua. Al tratarse de manchas localizadas, no vas a necesitar un rociador. Lo mejor es conseguir una botella con pico fino, como las que se usan para poner mayonesa o ketchup.
Coloca partes iguales de todos los ingredientes y coloca esta mezcla con vinagre en las juntas. Deja que el vinagre actúe por unos 20 minutos, refriega con un pequeño cepillo o la punta de un trapo y pasa un paño húmedo para retirar el vinagre de las paredes.
Si lo deseas, además de limpiar las manchas, puedes restaurar y rellenar las juntas de los azulejos. Solo debes conseguir un polvo o pastina de relleno que se compra en cualquier tienda de construcción o cerámicos.





