Uno de los mayores problemas que deja la lluvia o un desperfecto de una tubería de agua dentro de la casa, son las manchas que quedan. Lo bueno es que se pueden limpiar de manera muy fácil, luego de una adecuada reparación.
Hay una lista de métodos prácticos y accesibles que permiten combatir las manchas, moho y olores nauseabundos que afectan las paredes y pisos de una casa.
Entre todos esos trucos para limpiar el hogar y decir adiós a las manchas de humedad, hay algunas técnicas que son fáciles de aplicar y que se emplean con la autorización de algunos ingredientes de fácil acceso.
Cuando se detecta la humedad, es crucial poner manos a la obra y arreglar lo de manera inmediata, para evitar mayores daños a futuro.
La lluvia, la fuga de agua en una tubería o la acumulación de líquido por capilaridad, son los problemas más comunes.
Una vez reparado, es probable que las manchas de humedad persisten en su lugar o alrededores.
Y es ahí cuando hay que actuar y limpiar con profundidad para no dejar rastros de salitre, moho o cualquier otro tipo de suciedad que afecte las paredes e incluso el piso de la casa.
Cómo limpiar las manchas de humedad de las paredes
Cuando ya se ha solucionado el tema de la humedad, eliminar las manchas y todo rastro de esta afección, es posible con estos métodos e ingredientes efectivos para limpiar:
- Uno de los métodos más efectivos para limpiar la zona afectada con la humedad, es aplicar vinagre blanco o de manzana sobre las manchas en la pared o piso. Se deja actuar un par de horas y luego se frota con un cepillo. El vinagre tiene un poder muy efectivo contra el moho, que lo elimina a la perfección. También desinfecta la superficie.
- Otra opción es aplicar agua oxigenada al 3%. Se pulveriza sobre las manchas humedad, dejándolo actuar por unos minutos, para luego completar el proceso con una limpieza de paño húmedo.
- También se puede aplicar sobre las manchas de humedad una mezcla de bicarbonato de sodio con agua. También se aplica con un pulverizador, para luego frotar con un paño.
- Además, la sal de boro, sal marina o talco, son muy efectivos y se aplican sobre la zona afectada, dejándolos actuar durante un tiempo prudencial.






